La reina Sofía ha tenido que hacer un parón en sus vacaciones en Palma de Mallorca por un triste asunto. Hasta Atenas ha tenido que viajar la madre del rey Felipe VI para reunirse con su familia y asistir al funeral de su tío Miguel de Grecia. El príncipe falleció el pasado domingo 28 de julio a los 85 años por causas que se desconocen. Miguel de Grecia era el último nieto vivo del monarca griego Jorge I y primo de Felipe de Edimburgo, marido de la reina Isabel II. En 1965, renunció a sus derechos sucesorios dentro de la corona griega para casarse con la pintora y escultora helena Marina Karella, con la que tuvo dos hijas, Alejandra y Olga. Esta última está casada con Aimón de Saboya-Aosta, actual jefe de la casa y pretendiente al desaparecido trono italiano, y era la encargada de comunicar el triste fallecimiento de su padre, que llevaba un tiempo delicado de salud. Miguel de Grecia vivía entre Atenas, París y la isla griega de Patmos, donde solía visitarle la reina Sofía.

La ceremonia de despedida al príncipe Miguel ha tenido lugar este jueves 1 de agosto por la mañana en la Santa Iglesia de Agioi Theodoros del Primer Cementerio de Atenas, y le ha seguido el entierro en el Palacio de Tatoi, lugar en el que descansan los restos mortales de todos los miembros de la familia real griega, incluidos Pablo y Federica, abuelos maternos de Felipe VI.

la reina sofia y su hermana irene de grecia
Gtres

Doña Sofía ha viajado desde Mallorca acompañada por su hermana, Irene, y en Atenas se ha reencontrado con su familia, entre ellos su cuñada Ana María, viuda del rey Constantino. No han faltado al sepelio sus cinco hijos, el príncipe Pablo, que ha acudido junto a Marie-Chantal; el príncipe Nicolás, quien hace unos meses confirmó su divorcio de Tatiana Blatnik; la princesa Alexia; el príncipe Philippos; y la princesa Teodora, que protagonizará la próxima boda real griega en el mes de septiembre.