Están a punto de comenzar las fechas más familiares de todo el año. Muchos famosos han mostrado a través de sus redes sociales que están cargados de espíritu navideño con la decoración de sus casas, las comidas con familiares o amigos, y lo más importante, juntarse con quienes hacen mucho tiempo que no se ven. Eso ha hecho la Infanta Cristina, que ha podido disfrutar de un plan con sus cuatro retoños. Los cuatro Urdangarin de Borbón viven desperdigados por Europa y estas Navidades, como siempre, se han reunido. Algo que ha quedado claro en la elocuente escena de este pasado domingo, una estampa sobre todo muy familiar. La infanta Cristina estuvo en Ciudad Real, donde jugó el Fraikin Granollers de su segundo hijo, Pablo, y siguió el partido desde la grada.

Lo hizo, por fin, con todos sus hijos cerca, Irene, Juan y Miguel, y a unos metros, Pablo. Todos quisieron acompañarla en una cita importante para la familia: el encuentro en el que Pablo Urdangarin defendía los colores del Granollers frente al Caserío.

Después de saludar a las autoridades locales se pudo ver a la Infanta sentada junto a Juan, Miguel Urdangarin (con su novia Olympia) e Irene Urdangarin. Vivió el partido como suele hacer y como hacen tantas madres: pendiente del juego, del gesto del hijo en la pista y del resultado, pero también del ambiente que se genera alrededor cuando la familia está junta.

Poco se sabe acerca de las celebraciones de estas navidades de los Urdangarin. Si se dividirán entre su madre y su padre, pero lo que está claro es que los cuatro hermanos ya están juntos, de vuelta a casa por Navidad.