- La vida de Irene de Grecia, la inseparable hermana de la reina Sofía a la que sus sobrinos llaman 'tía Pecu'
- La vida de la reina Sofía: repasamos sus mejores fotos y curiosidades
- Árbol genealógico de la Familia Real española: sus miembros
Este lunes 19 de enero, Irene de Grecia ha cumplido su última voluntad, ser enterrada junto a su hermano, Constantino -que fallecía el 10 de enero de 2023- y sus padres -los reyes Pablo I y Federica-, en el cementerio del Palacio de Tatoi. Un emotivo entierro que ha estado marcado por tres detalles que no han pasado desapercibidos a nuestros ojos. El sepelio ha tenido lugar al término de la ceremonia religiosa, donde hemos visto a la reina Sofía muy afectada y arropada por gran parte de su familia, a excepción del rey Juan Carlos, que se ha ausentado alegando problemas de salud que le impedían desplazarse hasta la capital griega.
Se cumple su última voluntad: ser enterrada en el cementerio de Tatoi
Desde el 15 de enero, cuando se produjo la muerte de Irene de Grecia a los 83 años, la Casa Real notificó que la última voluntad de la "tía Pecu" era ser enterrada en el cementerio de Tatoi junto a su familia.
Pasadas las 12 del mediodía, la Reina Sofía ha llegado al templo acompañada por sus hijas, las Infantas Elena y Cristina, y sus nietos Irene y Miguel Urdangarin, Victoria Federica y Pablo Urdangarin. Tampoco han faltado, los Reyes Felipe y Letizia, acompañados, por primera vez en un acto de estas características, por la Princesa Leonor y la Infanta Sofía. Sus Majestades han sido recibidos de manera muy afectuosa por los atenienses a su llegada a la Catedral Metropolitana, donde se han mostrado muy pendientes de la última hora del trágico accidente ferroviario de Aldamuz.
Tras el oficio religioso en Atenas, Irene de Grecia ha recibido sepultura en el cementerio de Tatoi, situado al norte de la capital griega en un acto privado e íntimo y del que hemos sido testigos gracias a las imágenes difundidas a través de las redes sociales de Casa Real.
El apoyo incondicional de sus nietos, especialmente de la infanta Sofía
Bajo un frío intenso que no ha opacado la emoción de los presentes, desolados tras la pérdida de la hermana del alma de la reina Sofía. Los nietos de la reina Sofía han protagonizado escenas de respeto y complicidad con su abuela.
Quizás uno de los momentos más emotivos se ha vivido en el entierro cuando la comitiva del entierro de Irene se desplazaba para enterrar sus restos mortales. Momento, en el que hemos visto un gesto de enorme complicidad de la reina Sofía con su nieta, la infanta Sofía. La hija pequeña de los Reyes abraza a su abuela y la ayuda a caminar para dar entierro a su querida hermana. Mientras, sus nietos mayores avanzan tras el féretro portando alguna de las pertenencias más especiales de la fallecida, como el collar e insignia de la Orden del Elefante, la más prestigiosa de Dinamarca, que porta Irene Urdangarín.
El abrazo de Ana María a la reina Sofía
La Reina Sofía se apoya en Ana María, ambas rotas de dolor, mientras abraza la bandera de Grecia en el momento quizá más doloroso, en el último adiós a su hermana Irene, cuando está siendo enterrada junto a su hermano, Costantino y sus padres, Pablo I y Federica.
La gran unión entre el rey Felipe y la reina Sofía
Durante el sepelio, que ha tenido lugar al aire libre hemos visto imágenes del profundo dolor que atraviesa en estos momentos la madre del rey Felipe. Tras el entierro, doña Sofía abrazaba con gran tesón y arraigo la bandera de Grecia, que minutos antes cubría el féretro. Tras el último adiós ,cuando ya se disponían a regresar a los respectivos vehículos que les llevaron de la iglesia al cementerio, se produjo una imagen de la estrecha unión familiar entre doña Sofía y el rey Felipe que arropa a su madre en estos momentos de profunda desolación.














