- La reina Letizia: repasamos las mejores imágenes de su vida
- El rey Felipe VI: descubre las mejores fotos de su vida
- Los mejores libros sobre la vida de la Familia Real española
Don Felipe y doña Letizia han querido apoyar este jueves, 29 de enero, a todas las familias afectadas por el accidente ferroviaria de Adamuz. Desde que se enteraron de esta tragedia, Sus Majestades han estado pendientes. El día del accidente, el matrimonio se encontraba en Atenas con sus hijas para acudir al funeral por Irene de Grecia, pero antes de acudir a la ceremonia en la catedral de la capital helena, quisieron mostrar su apoyo a víctimas, familiares y afectados por el accidente en Adamuz y explicaron que adelantaban su vuelta a España para poder visitar la zona y enviaron un mensaje de apoyo a todos los afectados. "Los técnicos y servicios de emergencia siguen buscando víctimas y la prioridad ahora es atender, acompañar, ayudar, asistir a todas las personas que se han visto afectadas por este accidente brutal", comentó la Reina a los medios. Y así fue, los reyes se desplazaron hasta el lugar de los hechos para estar al lado y dar ánimo a los familiares de los fallecidos.
En esta misa funeral se ha rendido homenaje a los 45 fallecidos y llega tras el aplazamiento del funeral laico de Estado anunciado por el Gobierno para el sábado 31 de enero. Un funeral religioso que ha tenido momentos muy emotivos, entre ellos ha destacado la cercanía de los reyes con las familias de las víctimas y algunos afectados, que incluso han asistido aún convaleciente.
Tras finalizar la liturgia, los Reyes han querido acercarse a los familiares y charlar con ellos uno a uno, abrazándoles y mostrándoles sus condolencias. Con mucho cariño han escuchado sus historias y les han acompañado en sus recuerdos.
Uno de los momentos más entrañables ha sido cuando un pequeño, que estaba en silla de ruedas debido a las secuelas que tiene aún del accidente, le ha dado una carta al monarca, quien con mucho cuidado la ha guardado en su chaqueta.
Unos cuantos asistentes han recibido el calor y los abrazos del rey, pero también de la reina, que iba un poco más retrasada al pararse al hablar con los familiares. A ella también la hemos visto coger las manos de los que más estaban sufriendo e incluso ha ayudado a una señora a sentarse porque se encontraba mal.
Otro de los emotivos momentos que han marcado la tarde ha sido la lectura de Liliana , hija de Natividad, que viajaba en ese tren: "Ellos no eran solo los 45 del tren, eran eso que nunca serán, ellos eran parte de una sociedad", y tras acabar, el público se ha puesto en pie.















