El príncipe Harry se ha presentado este martes 6 de junio en los juzgados de Londres, siendo el primer royal que lo hace en una vista pública desde que Eduardo VII lo hiciera allá por 1891. El quinto en la línea de sucesión al trono británico ha sido fotografiado saliendo de un Range Rover negro por la mañana. Su llegada ha estado rodeada de una gran presencia policial y de fuertes medidas de seguridad. Ha acudido vestido con un traje azul marino, camisa blanca y una corbata oscura y ha revelado unas acusaciones de lo más impactantes.

    El hijo de Carlos III ha demandado a la editora del 'Mirror' por presunta piratería telefónica, algo que la compañía niega. El royal, implacable, se dirigía al grupo editorial diciéndoles: En sus testimonios, Harry abordaba uno de los rumores que le persiguieron en el pasado: la relación de su madre con el mayor James Hewitt. Tenía 18 años cuando escuchó por primera vez "un rumor de que mi padre biológico era James Hewitt, un hombre con el que mi madre tuvo una relación después de que yo naciera". Cuando saltaron esas noticias, "yo no sabía que mi madre lo había conocido después de tenerme a mí y me enteré cuando ya tenía 30 años". El duque de Sussex ha calificado esas especulaciones como "hirientes, mezquinas y crueles" y estas historias le hicieron temer que "podría ser expulsado de la Familia Real".

    príncipe harry
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    También aprovechaba esta ocasión para acusar duramente al que fue mayordomo de Lady Di. En el juicio, el príncipe ha reconocido que en algún momento le ha llamado a Paul Burrell "mierda de dos caras". "Tanto mi hermano como yo teníamos sentimientos muy fuertes sobre lo indiscreto que Paul había demostrado ser, con la forma en que había vendido las posesiones de nuestra madre y cómo había dado numerosas entrevistas sobre ella", aseguraba.