- El rey Carlos III de Inglaterra: las fotos de su biografía
- Carlos III: árbol genealógico de la familia real británica
- Carlos de Inglaterra y Camila: su historia de amor
El rey Carlos III ha tenido que retomar su agenda de forma oficial este 5 de marzo, y es que, tras la baja de su mujer, Camila, por agotamiento -ya que había multiplicado sus actos y apariciones por la enfermedad del monarca y también por la ausencia de Kate Middleton-, ahora ha sido él el que ha tenido que reorganizarse para poder cubrir todos los eventos que estaban pendientes en la agenda oficial de la Familia Real Británica, y este martes se ha reunido con Jeremy Hunt, canciller de la Hacienda del Reino Unido.
Muy sonriente y luciendo muy lozano, el rey ha estrechado la mano de su invitado, y es que ambos se han reunido en el Palacio de Buckingham esta misma mañana, y aunque era una audiencia privada, han trascendido algunas fotos del encuentro. Carlos III, sin embargo, ya había empezado el pasado 23 de febrero a retomar poco a poco su agenda al reunirse con el Primer Ministro, Rishi Sunak, tras su diagnóstico de cáncer y comenzar su tratamiento, pero ahora no le ha quedado más remedio que empezar a cargar su agenda de nuevo, y es que Buckingham se encuentra 'en cuadro' a pesar de que cuentan con el apoyo representativo de la princesa Ana y del príncipe Eduardo y su esposa, Sofía, duques de Edimburgo, queriendo así evitar la imagen de 'trono vacío'.
Mientras el monarca inglés retoma sus rutinas, está sometiéndose a una innovadora cura contra el cáncer. Según apuntó el diario 'Mirror', Carlos III recibe un tratamiento "pionero, especializado y menos invasivo" que otros, al que se está sometiendo una vez a la semana en un hospital de Londres. Están siendo visitas regulares y, tras recibir el tratamiento, siempre vuelve a casa sin problema alguno. Hace unas semanas se ha sabido que el monarca también duerme con una bombona de oxígeno debido a sus problemas respiratorios.
Camila, por su parte, aunque está siendo un gran apoyo para el Rey, ha vivido en sus carnes el estrés y la ansiedad de querer llegar a todo, pero finalmente ha tenido que causar baja después de varias semanas de frenético e intenso trabajo, y es que prácticamente se había puesto sobre sus hombros casi todo el peso de representar a la Corona como reina consorte.






