Al fin, tal y como ella misma confirmó en un comunicado, la princesa Kate Middleton ha reaparecido en público. Después de meses en silencio y sin aparecer públicamente, ha sido una de las invitadas de honor al Desfiles en honor al cumpleaños del rey Carlos III, el Trooping the Colour, convirtiéndose en la gran protagonista, desbancando incluso al rey, el gran homenajeado.
La princesa se ha mostrado a los ciudadanos de Reino Unido desde antes de la hora fijada, y es que aprovechaba las cristaleras del carruaje oficial en el que era trasladada, junto a sus hijos, para saludar a todos los que se congregaban en los alrededores del Palacio de Buckhingham para ver a la Familia real británica. Todos ellos han protagonizado un posado de familia desde el balcón que ha quedado para el recuerdo. Kate Middleton y su equipo conocían que esta iba a ser una foto histórica y, por ello, han elegido con sumo cuidado el estilismo.
Para la ocasión, Kate Middleton se ha fiado de su diseñador de confianza, Jenny Packham que le ha confeccionado un vestido en blanco impoluto con diseño inspirado en los uniformes de los marines. Y la elección ha sido bien pensada. Y es que se trataba de un evento militar en el que los tres Ejércitos estarían presentes y tanto su marido como su suegro estarían vestidos con los uniformes de gala. De esta forma, Kate Middleton ha hecho un guiño a las tropas que no pudo pasar revista en la jornada anterior de estos desfiles.
Pero este no ha sido el principal objetivo de su vestido. El blanco impoluto tiene un objetivo: transmitir paz. Igual que ocurrió con la elección del lugar para hacerse la fotografía con la que ayer confirmó que reaparecería en público, la paz y la tranquilidad enmarcan los mensajes de Kate desde que hiciera público su cáncer. Y es que su objetivo se ha enfocado en transmitir la tranquilidad necesaria para calmar los ánimos sobre su salud, que tanto ha dado de qué hablar en los últimos meses.







