El estado de salud de la princesa Charlene de Mónaco ha sido objeto de preocupación desde 2021. La esposa del príncipe Alberto ha tenido varios sustos de salud a lo largo de la última década y, a pesar de que la familia Grimaldi siempre se ha caracterizado por su hermetismo y lo ha llevado todo con mucho secretismo, la propia Charlene no ha abogado por ello y ha roto el silencio en varias ocasiones. La primera de ellas fue una entrevista muy sincera tras su larga hospitalización en la que el príncipe Alberto apenas dio datos sobre dónde se encontraba o las intervenciones a las que fue sometida. Ahora, la propia Charlene ha dado unas desgarradoras declaraciones con motivo de su trabajo en la Fundación Princesa Charlene.
En estas declaraciones, Charlene ha aprovechado para dar unas pinceladas de cómo es su estado físico actual. Un tema que, como decimos, está siendo del todo acallado por la propia familia real. Por ello ha llamado mucho la atención los detalles que ha llegado a dar sobre cómo se encuentra.
La sudafricana ha sido una deportista nata toda su vida, incluso llegó a competir en natación en los Juegos Olímpicos. Sin embargo, sus problemas de salud se lo han puesto muy difícil para seguir ejercitándose. "Camino, voy en bicicleta, nado también, pero no tanto como antes", ha confesado a la revista francesa Gala donde también ha hablado de sus hijos.
Su salud actual le hace estar muy alejada del ritmo de entrenamientos que mantenía de joven, lo que para la princesa es algo muy difícil de gestionar psicológicamente. Ya no está al nivel de alto rendimiento ni tampoco puede estarlo a pesar de que le gustaría seguir retándose personalmente en lo que más le gusta: el deporte acuático. "A mis 47 años ya no puedo batir récords, mi cuerpo no me lo permite. Mi espíritu y mi corazón sí, pero mi cuerpo dice que no", ha lamentado. Una dura reflexión y una nueva realidad a la que sin duda le está costando amoldarse.












