Harry de Inglaterra acumula una polémica tras otra. En esta ocasión, está relacionado con la fundación Sentebale, la ONG que fue creada por el hijo menor de Carlos III y el príncipe Seeiso de Lesoto en 2006 en homenaje a su madre, Lady Di, con el objetivo de apoyar a los niños enfermos de VIH en el sur de África. Harry y Seeiso emitieron hace unos días un comunicado en el que explicaban que su dimisión era por solidaridad con la junta directiva que también había renunciado tras diferencias con Sophie Chandauka, la actual presidenta de la fundación. Chandauka lo justificó, sin embargo, como consecuencia de las denuncias que ella había realizado previamente tanto por mala gestión, abuso de poder como por "misoginia y discriminación contra las mujeres negras".

Pero la polémica ha ido a más, ya que Chandauka asegura que el príncipe Harry, enfrentado también a su propia familia, permitió que se haya divulgado una noticia perjudicial sin informarla, lo que define como "un ejemplo de acoso e intimidación a gran escala". Aunque fuentes cercanas a los ex responsables de la fundación aseguran que las acusaciones de Sophie no estarían fundamentadas, el escándalo está servido. Ella insiste en que el acoso y la intimidación duró largo tiempo, y que el príncipe Harry y sus allegados informaban a los patrocinadores contra ella y contra la organización con el propósito de expulsarla.

los duques de sussex en una foto durante su viaje a colombia en agosto de 2024
Gtres

Harry de Inglaterra suma una nueva polémica

Otras fuentes señalan que el declive de la organización se debería a la mala imagen de Harry y especialmente a su distanciamiento de los últimos años entre él y la familia real británica. Aunque otra versión apunta a que el hijo menor de Carlos de Inglaterra habría sido el conseguidor de más de 10 millones de libras en eventos benéficos.

Mientras la situación termina de aclararse, lo triste es que Harry se ha visto envuelto en otra polémica. Recientemente, también les salpicó otro escándalo esta vez relacionado con su vida privada cuando Meghan Markle publicó en Instagram una foto de su marido y su hija, la pequeña Lilibet, en una lancha. La niña no llevaba chaleco salvavidas por lo que fueron acusados de violar las leyes californianas. Esto se suma al lanzamiento de la marca 'As ever' que lanzó Meghan y en la que tuvo problemas con el logo por copiar el escudo de un ayuntamiento de Mallorca. Y eso sin olvidarnos que no despiertan las simpatías del nuevo presidente de los Estados Unidos Donald Trump.