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La Casa Real de Reino Unido ha tomado medidas especiales. La seguridad del Rey Carlos III es siempre la prioridad máxima pero las diferentes brechas de seguridad que se han visto a lo largo de las últimas semanas ha hecho que todo dé un giro para reforzar aún más las medidas que se imponen al rededor de la figura del monarca.
La tranquilidad de Sandringham House, una de las residencias de campo más emblemáticas del rey Carlos III, se ha visto alterada en las últimas semanas por una preocupante brecha de seguridad. Concretamente, se han avistado drones no identificados, sin permiso para sobrevolar la zona. Por ello, según han informado varios medios británicos como The Mirror y Express, se ha aprobado una orden de zona de exclusión aérea en los alrededores de la finca real.
La alerta saltó coincidiendo con la visita oficial del presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, el pasado mes de marzo. Durante su estancia en Reino Unido, el mandatario se desplazó hasta Sandringham para reunirse con el monarca, y fue entonces cuando varios testigos aseguraron haber visto un dron sobrevolando la propiedad. Este aparato fue finalmente rastreado hasta un hombre que, según los informes, se encontraba dentro de un coche en las inmediaciones de la finca.
Refuerzo de la seguridad en Sandringham
Fuentes cercanas al Palacio de Buckingham han confirmado que ni ese dron ni otros avistados posteriormente pertenecían a cuerpos de seguridad británicos, lo que ha provocado un fuerte aumento de las medidas de protección en torno a la propiedad real. De hecho, el refuerzo de la seguridad se implementó pocos días después de la salida de Zelenski del país, una vez que se descartó la autoría de las fuerzas del orden.
"La orden de zona de exclusión aérea se ha aprobado para la seguridad de los miembros de la Familia Real y otros dignatarios que se alojan o visitan Sandringham House", explican fuentes oficiales. La finca, que cuenta con 24 hectáreas, ha sido el epicentro de un despliegue sin precedentes para proteger al monarca frente a posibles ataques o intromisiones tecnológicas.
Inquietud en los círculos reales
Este incidente ha generado inquietud tanto en los círculos reales como entre los servicios de inteligencia, especialmente por producirse en un momento de gran simbolismo político. La visita de Zelenski a Carlos III fue uno de los encuentros más esperados del año, y ahora se ve empañada por la sombra de una amenaza que todavía no tiene rostro.
Mientras tanto, la Casa Real británica mantiene el hermetismo habitual en estos casos, aunque se espera que este tipo de medidas se extiendan a otras residencias del monarca si se detectan riesgos similares.






