El rey Harald no mejora. El monarca noruego, de 89 años, fue ingresado el pasado 17 de agosto con una infección en la sangre que lleva trayéndole de cabeza desde principios de año, cuando tuvo que ser ingresado en Tenerife, y, a pesar del incansable trabajo de los médicos para sacarle adelante, su situación es muy complicada desde hace días. De hecho, en las últimas horas, desde la Casa Real del país escandinavo han emitido un comunicado que deja claro que la preocupación de todos es máxima, y ha obligado a su esposa, la reina Sonia, y a su hijo, el príncipe heredero Haakon, a tomar medidas drásticas: cancelar su agenda para estar a su lado. "El estado de salud de Su Majestad el Rey es muy grave. Tanto Haakon como la reina Sonia han cancelado todo su programa para hoy".
El monarca noruego lleva ya 10 días ingresado, y lo que empezó como una anemia hemolítica que se le estaba tratando con corticoides para frenar que su sistema inmunitario atacara a los glóbulos rojos, se ha complicado hasta la infección bacteriana que padece ahora debido a la acción inmunosupresora de esta medicación. En un primer momento se trasladó que Harald estaba respondiendo bien a los antibióticos, pero ahora su situación se ha agravado, preocupando a la sociedad noruega en general, y a su familia en particular. El ingreso provocaba hace solo unos días que la reina Sonia, el príncipe heredero Haakon y Mette-Marit (que han cumplido 25 años de casados en medio de este desaguisado), la princesa Ingrid Alexandra, el príncipe Sverre Magnus, la princesa Marta Luisa, Durek Verrett y parte de los nietos del monarca se acercasen al Rikshospitalet para estar junto a él. También acudía la princesa Astrid, hermana del rey Harald.
Los problemas de salud del rey Harald de Noruega, una constante en los últimos años
Debido a este bache de salud, el príncipe Haakon tomó las riendas de la Casa Real supliendo a su padre en determinados actos, pero el empeoramiento ha hecho que tanto él como su madre hayan cancelado sus compromisos, pues evidentemente quieren estar a su lado. Sin embargo, no es la primera vez que esto ocurre. Los problemas de salud han sido una constante en los últimos años en la vida del Rey: en 2024 tuvo que ser hospitalizado en Malasia durante unas vacaciones privadas por un problema de salud que afectó a su corazón, y tuvo que serle implantado un marcapasos, pero es que Harald también fue ingresado por covid en 2022, se reinfectó en 2023, fue operado de un ligamento en la rodilla en 2021, y en 2020 se le reemplazó una válvula cardíaca implantada en 2005, dos años después de la extirpación de un tumor en la vejiga.















