Marta, ganadora de 'Masterchef 6': ''A la reina Letizia le haría una versión minimalista del cachopo''

La ganadora de la última edición del talent culinario de TVE, Marta Verona, desvela cómo está viviendo estos primeros días tras su triunfo en las cocinas del programa, rememorando cómo fue la experiencia de 'Masterchef' y cuáles son sus planes de futuro.

Entrevista a Marta, ganadora de 'MasterChef 6'
Foto: La 1.

A sus 23 años, Marta Verona, una joven estudiante de nutrición de San Lorenzo del Escorial (Madrid), se ha coronado como ganadora de la sexta edición de ‘Masterchef’. Orgullosa de su triunfo y con muchas ideas en mente, la flamante ganadora, haciendo gala de su desparpajo, ha hablado con nosotros sobre su mediático paso por el exitoso talent show culinario de TVE, sin dejar a un lado su comentada afinidad con los miembros del jurado, de dónde le viene su pasión por la cocina o cómo fue batirse en duelo en la final con su gran apoyo dentro del concurso, su compañera Ketty. Incluso se atreve a desvelar el menú que le haría a la Reina Letizia si se pasara por las cocinas del programa.

¿Cómo ha sido este primer contacto con la realidad?

Desde hace dos meses ya sabía que era la ganadora de 'Masterchef', pero no podía decir nada a nadie. ¡En mi vida me ha costado tanto guardar un secreto! Nunca había mentido tanto, además, a gente a la que quiero de verdad. Ya sé cuál es la definición de mentira piadosa. Desde la emisión de la final, por fin puedo expresarme libremente y disfrutarlo.

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¿Cómo hacías para mentirles?

Utilizaba mi psicología. Al principio les decía que estuvieran atentos al programa que venía, que lo vieran por si acaso. Cuando me decían que iba a eliminación, siempre decía que no pasaba nada y que estaba muy contenta por haber llegado hasta allí. En la final les puse sobreaviso de lo que me pasaba con el horno y así iba despistando a la gente.

¿Por qué crees que has sido la ganadora?

Creo que he tenido dos factores que me han hecho ganar 'Masterchef'. Nunca he creído que sé más de lo que sé, siempre he ido con humildad y muy dispuesta a que criticaran mis platos. Incluso los he criticado yo misma. He ido con muchas ganas de aprender y eso me ha hecho evolucionar más. Creo que eso los jueces lo han visto. Por otro lado, he sabido evolucionar mucho a nivel personal, estando cada vez más segura de mí misma.

Han llegado a decir que eras la alumna perfecta y el ojito derecho de los jueces.

Eso me lo dicen mucho, pero no es verdad. Simplemente, cuando me decían que algo estaba mal, yo nunca se lo rebatía y por eso no seguían machacándome. Nunca les he dado pie a darme más cera porque no me tomaba sus críticas como algo personal, al revés, les respetaba mucho. Aceptar las críticas es lo que te hace ser un buen alumno.

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¿Son tan duros como aparentan?

Sí, cuando se apagaban las cámaras seguían siendo jueces. Yo nunca los vi diferentes. Detrás de cámaras los trataba con el mismo respeto y la misma distancia. Eso no quita para que sean muy humanos y cuando te ven mal te den una palmadita en la espalda.

¿Cuál de los tres es tu ojito derecho?

Esta es una pregunta muy difícil. Personalmente, me ayudaban mucho las críticas constructivas de Jordi. Tanto es así, que podría llegar a decir que es mi favorito porque creo que sus críticas me las hacía desde el cariño. De Pepe me gustaba mucho la forma que tenía de quitarle hierro al asunto con sus bromas, a veces me sentía como si estuviera hablando con mi padre. Estoy un poco dividida entre los dos.

¿En la convivencia teníais los concursantes tan buen rollo como delante de las cámaras?

Sí, de hecho, la convivencia en la casa era aun mejor que lo que habéis visto en las cocinas porque ahí éramos 'competencia'. Ya suficientemente duro es irte de tu casa para convivir con 14 personas completamente distintas a ti, sin móvil, sin hablar casi con tu familia, como para encima llevarte mal.

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¿Cómo fue llegar a la final con tu mejor amiga dentro de la casa?

Fue precioso. Es obvio que quería ganar yo, pero sí que es verdad, aunque suene un poco cursi, que ganara quien ganara, íbamos a estar muy contentas la una por la otra. La historia con Ketty se remonta al primer día en la casa. Desde un primer momento nos tocó dormir juntas en la misma habitación y fuimos las últimas en abandonar la casa. Desde el primer día creamos un vínculo muy estrecho. Tanto es así, que el último día nos escribimos una nota sorpresa la una a la otra sin saberlo.

¿Os contasteis los menús que ibais a hacer en la final?

Sí, incluso nos dimos ideas. Ha sido una competencia sana porque tan solo hemos competido contra nosotras mismas.

¿Es verdad que visteis la final juntas?

Sí, la persona con la que más me apetecía compartir ese momento era con ella. Le dije que se viniera a mi casa y estuvimos como dos tontas llorando. Fue también muy bonito porque mis padres nos animaban mucho a las dos. Mi madre nos regaló a las dos una regadera y nos dijo que ahora podíamos elegir de qué manera podíamos regar nuestra vida… Hasta el final hemos ido a la par.

¿Qué querías transmitir con los tres platos de tu menú?

Como estudiante de nutrición, quería hacer un guiño a los productos de nuestra tierra y que la gente viera como con la dieta mediterránea podemos hacer platos saludables y ricos.

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¿De dónde te viene la pasión por la cocina?

Hay una parte familiar y otra que es puro instinto. Desde pequeña me encantaba la repostería. Mi casa parece un laboratorio. Hago mucha repostería pero intentando que sea más saludable. Mi primer contacto con la cocina fue a los 10 años. Le pedí a los Reyes Magos una batidora de varillas porque me ponía a montar claras y no me salía ni a tiros. Luego, cuando mis padres se separaran, mi padre no sabía mucho cocinar. Así que cuando me iba los fines de semana con él, mi plan era ir con él al súper y ver qué cocinábamos.

Tu desparpajo es alucinante, ¿habías hecho televisión antes?

¡Qué va! Lo que me pasa es que no tengo nada de vergüenza. Que haya una cámara delante no me cohíbe. Solo veo una persona con un aparato y no pienso en lo que conlleva. Es verdad, que luego al verlo en casa, me doy cuenta de que hay cosas que a lo mejor debería de no haber dicho.

¿Qué ha sido para ti lo mejor y lo peor de 'Masterchef'?

Lo peor del programa ha sido el momento de las despedidas. No lo pasaba nada bien porque soy una persona muy cariñosa y familiar. Lo mejor, sin duda, ha sido las pruebas de exteriores. Eran muy duras, pero me ayudaron a conocer una Marta que desconocía. Yo no sabía que tenía capacidad de liderazgo. Me sirvieron para conocerme a mí misma.

¿Tenías algún rival a batir?

Desde el principio pensaba que Ketty iba a ser la ganadora, pero no la veía como una rival.

¿Qué planes profesionales tienes?

Me encantaría montar en mi pueblo un catering de cocina sana en el que incluir muchos postres saludables. También me gustaría hacer talleres de nutrición y cocina, conseguir llevar la cocina a otra dimensión, ya que tan importante es saber hacer algo rico como saber qué es y qué nos aporta lo que estamos comiendo. Antes de terminar la carrera estuve mirando másters de cocina. Me gustaría que mi negocio se llamara 'Donde Marta'.

¿Cómo van a ser tus vacaciones?

No me voy de vacaciones porque quiero dejar todas las cosas zanjadas. Cuando entré en 'Masterchef' perdí algunos meses de universidad, así que nada más salir me puse a estudiar y ya he acabado todos los exámenes de la carrera. En agosto me toca hacer las prácticas de hospital con un endocrino. Estoy muy ilusionada.

Camilla Parker Bowles ha visitado el 'Masterchef' australiano. ¿Qué le cocinarías a la Reina Letizia?

Le haría una versión minimalista del cachopo.

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