Juan del Val nos habla del éxito de 'Candela', su última novela

Tras ser galardonado con el Premio Primavera de Novela por su obra, nos reunimos con el marido de Nuria Roca para que nos cuente cómo se siente tras recibir este prestigioso galardón.

Juan del Val y Rosa Villacastín
Ana Ruiz

Juan del Val llega a nuestra cita con el pelo revuelto, sonrisa amplia y generosa y pisando fuerte. Trae bajo el brazo su segundo libro, 'Candela', galardonado con el Premio Primavera de Novela 2019. Un galardón que no esperaba y con el que entra definitivamente en el complejo mundo de la literatura. Un trance que le permite hacer lo que más le gusta, escribir. Casado con la presentadora Nuria Roca, con la que ha compartido y comparte experiencias vitales y profesionales, la pareja tiene tres hijos: Juan, Pau y Olvido.

Lo suyo fue llegar y besar el santo.

Imagínate, estoy encantado porque se presentaron más de mil libros al Premio Primavera de Novela. ¡Cómo podía imaginar yo que la elegida iba a ser la mía! Al principio me llevé una gran sorpresa, lloré de emoción, como un niño, porque el jurado lo componían grandes escritores como Carmen Riera, Antonio Soler, Gervasio Posadas, Fernando Rodríguez de Lafuente y Ana Rosa Semprún. Un galardón que han recibido Rosa Montero, Juan José Millás, todos de reconocido prestigio.

Cuando salió su primera novela me dijo que le gustaría seguir por este camino.

Tenía claro que para escribir hace falta tiempo y yo no disponía de mucho en ese momento, pero ya ves, al final lo que cambia todo es el premio y que la obra le guste a la gente.

¿Que las protagonistas sean mujeres es casual o algo buscado?

Ya sabes que la anterior era autobiográfica y ésta me apetecía que fuera distinta y, para eso, la protagonista tenía que ser una mujer. Sabía que era un reto escribir en primera persona, pero es precisamente de lo que más contento me siento, ya que las mujeres que han leído la novela, me dicen que parece que estuviera escrita por una de ellas: en ese sentido, creo que he acertado.

¿Quién es Candela?

Una mujer maravillosa que va evolucionando hacia un lugar mejor que en el que estaba al inicio de la historia. A mí la vida en general me interesa mucho y lo que le ocurre a Candela, me interesaba porque me daba la posibilidad de que el personaje evolucionara sin moverse del mismo sitio.

Explíqueme esa teoría.

Es sencillo: para que todo mejore no hace falta que te toque la lotería, a veces con cambiar la mirada es suficiente.

¿La felicidad está en las pequeñas cosas?

Yo soy de los que creo que la felicidad debe ser un objetivo, no un fin. Ésta es una novela muy positiva, que deja muy buenas sensaciones pese a que refleja situaciones muy duras. Yo tengo bastantes reservas sobre la felicidad absoluta, porque da la sensación de que si no eres feliz, algo mal estás haciendo y no creo en esa teoría, reivindico la felicidad pero no como valor absoluto.

¿Sus personajes tienen vida propia o todo está marcado de antemano?

Es una novela en la que las protagonistas son mujeres pero también hay hombres, algunos muy malos. Yo me intereso por estos personajes cuando una amiga me habla de abusos, un tema que me dejó bastante impactado, y es la razón por la que empiezo a construir la historia de Candela, en la que no faltan los malos tratos. Es así como surge el personaje de Candela, a quien le han pasado muy pocas cosas buenas en la vida, como tampoco a su madre o a su abuela.

Juan del Val
Ana Ruiz

¿Tres perdedoras?

Maravillosas, sin saberlo y a pesar de todo, porque hay cientos, miles de mujeres como ellas que merecerían una única novela, una película. En este caso es muy fácil empatizar con cualquiera de las tres protagonistas porque todo lo que les ocurre te puede pasar a ti o a cualquier otra mujer.

¿Qué le ha sorprendido de sus protagonistas?

Uf... No lo sé, yo mismo me sorprendía de cómo son. Tanto, que había momentos en los que me daban ganas de abrazarlas, de animarlas a seguir adelante en esa lucha por la vida. De Candela me gustaba que, poco a poco, se iba atreviendo a ser más ella; de la madre, que mejora mucho, y la abuela, que a sus 80 años dice todo lo que piensa.

¿Por qué caen mejor los que fracasan que los que triunfan?

A mí no me gustan las víctimas, huyo de quienes se quejan por todo, a mí me gusta más la gente que duda que los que tienen certeza de todo y por todo. Me generan más simpatía los que no saben qué hacer o cómo hacerlo, que los que todo lo tienen claro. La gente que se equivoca me gusta.

Le gusta observar lo que pasa a su alrededor.

Mucho, porque me interesa el mundo de las mujeres, cómo piensan, qué sienten. No hace falta ser mujer para describir escenas de sexo o qué siente cuando va al ginecólogo. La explicación es sencilla, se trata de un mundo que intento conocer a través de amigas. El secreto es saber escuchar, algo que no solemos hacer los hombres.

¿Cómo ha evolucionado como escritor?

No lo sé, me gusta escribir de lo que conozco, por eso no escribo nunca libros de aventuras o de ciencia ficción. A mí me gusta la calle, porque yo soy un loco de la vida.

¿Incluso si se equivoca?

También, porque además de observar lo que ocurre a mi alrededor me gusta mezclarme con la gente, con todo tipo de gente, quizá por eso me cuesta menos escribir sobre lo que sienten los personajes.

Parte de la historia transcurre en un bar, “El Cancerbero”.

En un pueblo, en un barrio, y en ese bar, lugares que conozco bien. Un mundo que está muy presente en mi vida.

Zonas que se están quedando vacías.

Lo que más me preocupa de lo que está pasando últimamente, es que estamos demasiado pendientes de lo que piensa el de enfrente, estamos asumiendo con tranquilidad que sólo hay que decir las cosas convenientes para no molestar. Nos falta ese punto de provocación, algo que no me gusta.

¿Hemos perdido el sentido del humor?

Sí, y eso me preocupa porque tengo la sensación de que la gente está muy acojonada, quien lo esté, que no es mi caso. Hay demasiado miedo a decir cosas o a posicionarte sobre lo que sientes o piensas, y respecto al enfado, tiene que ver más con la política, tan polarizada, y eso me da pereza.

Juan del Val
Ana Ruiz

Hay problemas que parecían superados.

La sensación que tengo es que hay una regresión al pasado. Meter a todo el mundo en el mismo saco todo el rato, calificarnos y encorsetarnos por lo que cada uno de nosotros pensamos, nos empobrece mucho.

¿Qué deberíamos recuperar?

La capacidad de reírnos de nosotros mismos y de los demás, ser más tolerantes: no podemos enfadarnos tanto por tantas cosas, porque no merece la pena y, sobre todo, hay que recuperar la provocación.

¿Para conseguir qué?

Yo reivindico la provocación para que no nos convirtamos en una sociedad lánguida y aburrida.

¿La risoterapia puede ser el antídoto a la crispación?

Sin duda, digamos que a los políticos les interesa el enfrentamiento, viven de eso.

Como padre, ¿le preocupa tanta agresividad?

Todas las generaciones hemos pasado por momentos más duros que otros, no creo que ésta sea más agresiva. Tengo claro que no puedo cambiar el mundo, porque he llegado a la conclusión de que las cosas son como son, es la razón por la que intento inculcar a nuestros hijos unos valores para que puedan ser felices.

"Me gusta la calle, mezclarme con todo tipo de gente"

¿Qué valores son ésos?

El sentido del humor es fundamental y, sobre todo, relativizar, porque dependiendo de qué cosas se trate, te das cuenta de que no todas son tan importantes. Los tropiezos hay que vivirlos y asumirlos, no puedes intentar evitar a tus hijos situaciones por las que no han pasado.

¿A los hijos se les protege demasiado?

Puedo hablar por mí, por lo que nosotros hacemos y cómo les hemos educado. Mi hijo de 16 años está estudiando en Estados Unidos, nos echa de menos pero lo justo, porque le hemos educado para que si se equivoca salga adelante con sus propias armas. Los hijos tienen que darte disgustos: desde que empiezan a dar sus primeros pasos se caen, hay que enseñarles a que se levanten.

¿Está de acuerdo con ampliar el permiso de paternidad?

Cuando mi hijo, que va a cumplir 17 años, nació, no me cogí la baja de paternidad, directamente me quedé con el niño porque Nuria siempre ha ganado más dinero que yo y ha tenido mejores trabajos, lo que no me convierte ni en mejor ni peor padre. Lo he hecho con los tres, pero no es para ponerse medallas.

La legislación permite que todos tengan la opción de cuidarles.

Sin duda, porque si no ocurre como con el feminismo: ¿sabes dónde se vive mejor el feminismo? En la consulta del pediatra y en la puerta de los colegios.

¿Por qué ahí ?

Porque la mayoría de quienes llevan a los niños son mujeres. El problema del machismo existe no por culpa de los hombres, o no sólo, también por culpa de las mujeres. Si queremos cambiar la sociedad hay que legislar y la baja compartida y no transferible está muy bien, porque al final obliga a padres y madres a cambiar de mentalidad.

¿Habría que racionalizar los horarios laborales?

Cuando oigo hablar de fomentar la conciliación, lo primero que me viene a la mente es que en España la gente pasa demasiadas horas en el trabajo, que no trabajando: por eso hay que racionalizar los horarios, y para conseguirlo, hay que legislar.

Juan del Val
Ana Ruiz

Trabajando los dos, ¿cómo han podido conciliar?

Cuando los dos trabajábamos en la radio, todas la preguntas que le hacían a Nuria eran ésas, a mí no. Yo no tengo conciencia de haber renunciando a nada por ser padre, porque teníamos claro que queríamos compartir. Cuando mis hijos se ponen malos no llaman a su mamá, dicen papá o mamá indistintamente. La revolución viene porque los hombres tienen que asumir la responsabilidad que significa tener hijos.

¿Usted es feminista?

Si el feminismo es la igualdad absoluta, sin lugar a dudas, lo soy. Somos lo que hacemos y yo soy feminista porque lo tengo demostrado. Toda la vida he sido el marido de Nuria Roca, he trabajado para mi mujer y cuido a mis niños igual que Nuria. Hay mucho feminismo de salón, no es mi caso.

¿No le molesta que digan “el marido de…”?

En absoluto, me lo han dicho siempre y me lo seguirán diciendo. Para mí no es una ofensa, como no lo es cuando dicen que Michelle Obama es la mujer de Obama. Simplemente uno es más famoso que el otro.

"Los tropiezos hay que vivirlos y asumirlos"

¿Sabe ya de qué va su próximo libro?

Más o menos: es curioso porque yo no tomo notas, todo lo tengo en la cabeza. Tengo algún proyecto en mente, pero me va bien, no me puedo quejar: en esta profesión todos sabemos que a veces no das abasto con tanto trabajo y otras escasea. En el fondo somos unos privilegiados.

¿A alguno de sus hijos les gusta el periodismo?

Yo nunca les diré qué me gustaría qué hicieran, salvo que escogieran ser cura o torero, que me llevaría un disgusto.

¿La fiesta de los toros está en crisis?

Qué va, si ahora a algunos políticos les gusta fichar a los toreros. No sé cuál es el futuro de los toros, pero si se tiene que morir que sea porque el público deja de ir a las plazas, no porque lo decidan los políticos.

¿Entiende a los animalistas?

Les entiendo y les respeto, lo que creo es que durante mucho tiempo los taurinos hemos sufrido persecución, insultos, y de repente parece que eso ha pasado porque al final los políticos buscan votos y dicen lo que tienen que decir para conseguirlos. Hace cuatro años todos huían de las plazas de toros para no significarse, ahora no. Sí me molesta que a los taurinos se les identifique con la derecha cuando ha habido muchos toreros de izquierdas.

Juan del Val
Ana Ruiz

¿Quién es Juan del Val?

Nació en Madrid en 1970.

Trayectoria: Guionista, presentador, director y productor. Ha trabajado en diferentes medios de comunicación, periódicos, revistas, radio (RNE, y Melodía FM), en TVE, Canal 9 y Telecinco. Actualmente colabora en El Hormiguero y con Alsina en Onda Cero. Durante cuatro años dirigió “Lo mejor que te puede pasar”, que copresentaba con Nuria Roca, su mujer.

Libros: Con Nuria Roca ha escrito 'Para Ana de tu muerto' y 'Lo inevitable del amor'. Con su primera novela en solitario titulada 'Parece mentira', se descubrió como un buen contador de historias, algunas personales, otras inventadas: el resultado no pudo ser mejor. Con 'Candela', de reciente publicación, ha ganado el Premio Primavera de novela 2019. Un triunfo para alguien que tenía dudas sobre su futuro en las letras.

Familia: Juan y Nuria contrajeron matrimonio en Valencia en el año 2000. La pareja tiene tres hijos: Juan, Pau y Olvido.

La foto favorita de Juan del Val

Juan del Val

“Me gusta esta foto, porque están: Candela Peña, María Dueñas, y José Enrique Moreno, que es como mi hermano, en la presentación de “Candela”, mi última novela”.

Entrevista realizada en el Hotel Elba Madrid Alcalá. C/Alcalá, 476. Madrid.

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