Paz Guerra gana la batalla judicial contra Chabelita

La hija de Isabel Pantoja denunció a la que fue su suegra, Paz Guerra, por unas duras declaraciones en su contra cuando se separó de Alejandro Albalá.

Paz Guerra
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Chabelita, la miembro del clan Pantoja más mediático (hasta ahora) de la pequeña pantalla decidió interponer una demanda contra la que fuera su suegra, Paz Guerra, por las declaraciones que vertió sobre ella en dos de sus intervenciones en ‘Sábado Deluxe’. Según la joven, cuando la podóloga acudió al programa de Telecinco para hablar de la relación tóxica existente entre su hijo, Alejandro Albalá, y la que fuera su esposa, atentó contra su honor y su intimidad con declaraciones como: “Es caprichosa, es manipuladora. Es como una mantis religiosa que coge al amado y lo utiliza y después le corta la cabeza. Yo he visto ratas con mejor corazón que esta niña. Es una niña que nos está matando como si fuéramos ratas”.

El juicio tuvo lugar el pasado 8 de abril, cuando Paz y Chabelita tuvieron que volver a verse las caras en los Juzgados de Alcobendas. Aquel día, la madre de Alejandro Albalá abandonaba las instalaciones con una sonrisa de oreja a oreja asegurando estar muy contenta por haber contado "su verdad". Y ahora se ha sabido que su alegría no estaba nada equivocada.

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Según ha podido saber 'Semana', el juez del Juzgado de Primera Instancia nº 2 de Alcobendas dictó su fallo a favor de Paz Guerra: “Que debo desestimar y desestimo la demanda formulada por Doña Isabel Pantoja Martín (…) Debo absolver y absuelvo a la demandada de todos los procedimientos efectuados en su contra. Ello debe entenderse con expresa imposición a la demandante de las costas procesales devengadas en la presente causa”. Tras conocerse la noticia, un duro varapalo para los Pantoja, Chabelita tiene 20 días hábiles para recurrir.

Chabelita y Paz Guerra se ven las caras en los juzgados por la demanda que la hija de Isabel Pantoja interpuso contra la madre de Alejandro Albalá
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Isa tendrá que hacer frente, además, a los costes procesales derivados de la demanda, pese a que solicitó que fuera la demandada quien lo hiciera. Además, pedía a Paz 15.000 euros por intromisión ilegítima en el honor y la intimidad, además de difundir el fallo de la sentencia en dos periódicos durante quince días contados a partir de la declaración de firmeza de la resolución.

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