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Irene Rosales ha reaccionado a una de las noticias más impactantes del fin de semana. Según publicó La Razón, Kiko Rivera habría perpetrado toda una farsa el día de su boda, la cual tuvo lugar el 7 de octubre de 2016, engañando así a su esposa y a todos los invitados, entre los que se encontraba su madre, Isabel Pantoja. Al parecer, el DJ, ante la insistencia de Rosales de pasar por el altar, decidió organizar el enlace de cara a la galería, pero sin luego formalizarlo para que tuviera validez legal. De esta forma, mataba dos pájaros de un tiro: amortizaba la ceremonia a golpe de exclusiva al mismo tiempo que conseguía contentar a su pareja, con la que llevaba dos años. Según la versión que maneja el diario, esto se debió a que, por aquel entonces, el hijo de Paquirri e Isabel Pantoja no estaba muy convencido de que su relación con la andaluza fuese a funcionar, por lo que, de cara a un futuro, así sería mucho más fácil acabar con la relación.
Sin embargo, la que fuera colaboradora de ‘Viva la vida’ acabó enterándose del engaño con el nacimiento de su hija Carlota, el 30 de enero de 2018. Con la mosca detrás de la oreja al no entender que, estando casados, tuvieran que ir obligatoriamente ambos a inscribir a la pequeña, al llegar al Registro Civil descubrió que los dos figuraban como solteros en el apartado de estado civil. Esto originó una gran discusión que desembocó en una crisis en la pareja.
Un año después, a principios de 2019, poco antes de que la pareja participase en ‘GH Dúo’, Kiko Rivera e Irene Rosales acudieron al juzgado de Castilleja de la Cuesta para iniciar los trámites, siendo a su salida del reality cuando, finalmente, firmaron su unión matrimonial. En el discreto acto civil, que tuvo lugar el 24 de abril de 2019, los contrayentes tan solo estuvieron acompañados por los dos testigos: Francisco José Sánchez, representante y amigo de Kiko, y María de los Ángeles Tovar, una de las mejores amigas de Irene.
Irene Rosales lo aclara todo
La versión que maneja el periódico dista mucho a la que ha ofrecido Irene Rosales en ‘Viva la vida’. La esposa de Kiko Rivera, a través de una llamada telefónica, habló el pasado sábado con el equipo del programa y, aunque confirma que sí que formalizaron la relación mucho tiempo después de que escenificaran su boda, en ningún momento fue engañada por el cantante.
Según explicó, tuvieron varios problemas a la hora de entregar los papeles al haberse casado en una localidad distinta a la que residen, lo que llevó a que todo el proceso se dilatara en el tiempo. “Cuando fui yo a pedir todas las citas para el ayuntamiento de Castilleja, cada vez que me iban a dar la cita no podía porque en ese momento yo no podía. Simplemente es por el hecho de que yo tuve que ir posponiendo durante varios meses la boda porque mi padre en esa época estaba muy malo”, afirmó. Cabe recordar que Irene Rosales durante mucho tiempo tuvo que dedicarse en cuerpo y alma a atender a su progenitor, el cual era dependiente por culpa de un tumor cerebral, hasta su fallecimiento en 2020.
Un día después y mucho más tranquila, la ‘influencer’ se explayó sobre el asunto para despejar todas las dudas. “Me parece normal que se haga noticia de esto cuando alguien se entera, pero que sea con la verdad, no con la mentira. No voy a permitir que dejen mal a mi marido”, afirmó rotunda. De hecho, Irene Rosales explicó que hace un mes se enteró por parte del juzgado que dos periodistas estaban investigando sobre cuando se formalizó su matrimonio, pero que no le dio importancia. Según expuso, acabó casándose tres años más tarde de la celebración de su boda por diferentes contratiempos. En un primer momento, con los preparativos de la boda ya en marcha, la pareja descubrió que tenían que hacer una serie de trámites si se querían casar en una localidad diferente a la que están empadronados. “Hubo un jaleo con los papeles. Le dije que siguiéramos para adelante porque ya lo teníamos todo preparado y ya lo arreglaríamos después en nuestro ayuntamiento”, rememoró. “Esto lo hace mucha gente”.
“Pasaron los meses y cuando íbamos a hacer el procedimiento yo tuve el problema de mi padre”, continuó diciendo. Y es que, desde su boda hasta la entrada en ‘GH’, la nuera de Isabel Pantoja se entregó por completo a cuidar de su progenitor. “Se me anulo por completo seguir con el procedimiento de la boda, para mí ya estaba casada. En ese momento, no era mi mayor preocupación”, señaló. “No me acuerdo ni del día en el que firmé el papel. Para mí el día de mi boda es el 7 de octubre de 2016. Ni Kiko me ha engañado ni yo he querido engañar a nadie”.
Lo que más le duele a Irene Rosales es que dejen caer que su marido le engañó y que ella no era conocedora de toda esta historia hasta la llegada al mundo de su hija: “Yo sabía que estaban buscando este papel y no le he dado importancia. Antes o después sabía que iba a salir. Dan a entender que yo soy tonta y dejan muy mal a mi marido. Puedo ser muy buena, pero no tengo un pelo de tonta […] Esto es muy injusto y no todo vale”.














