María Pombo y Pablo Castellano daban la bienvenida a la pequeña Vega el pasado 20 de junio. La bebé se adelantaba un mes antes de la previsto pero tanto mamá como hija se encuentran muy bien y ya han recibido el alta. Este jueves 22 de junio la pareja salía del hospital con su pequeña en brazos, como podrás ver en el vídeo de la parte superior, y aseguraban estar muy contentos, aunque la influencer estaba deseando llegar a casa para descansar. Vega vino al mundo a través de una cesárea "complicada", tal contaban sus hermanas a través de las redes sociales pero se ha recuperado muy rápidamente y ahora a coger peso en casita.

          El matrimonio ha escogido para su salida del hospital colores de lo más veraniegos y lo que mejor les quedaba: una buena sonrisa. El alta del ingreso ha coincidido con su aniversario de boda, dos casualidades de lo más bonitas para recordar. Mientras que el arquitecto lucía una camisa azul y pantalones blancos, la influencer ha escogido un vestido fresquito y de lo más cómodo en blanco a juego con su marido.

          maría pombo y pablo castellano
          Gtres

          "Estoy un poco cansada. Estoy deseando llegar a casa y ver a Martín. Vega es muy chiquitita. No ha ido a neonatos y ha estado todo el rato con nosotros en la habitación", contaba feliz la influencer. Este nuevo embarazo ha sido casi un milagro para María, que hace unos meses desvelaba que pensaba que no podría volver a quedarse embarazada debido a su enfermedad, la esclerosis múltiple, que le diagnosticaban en plena pandemia y embarazada de su primer hijo: "No tiene cura, pero tiene tratamiento. El brote consistía en que empecé a sentir cosquillas por el pie pero, al día veinte, ya se subió al costado [...]. Fue desagradable, es la enfermedad de las mil caras, te puede dar en un ojo y dejarte sin visión unos días, te puede afectar al habla… Tuve suerte y me dio con hormigueos. Fue cuando empezamos a pasear tras el confinamiento", desveló en 'Mi casa es la tuya'.