Estamos en la cuenta atrás de la boda de Tamara Falcó e Íñigo Onieva y esto no hace más que liarse aún más. Lejos de tranquilizarse la situación y dar una tregua a los novios, no dejan de ser el centro de todo tipo de obstáculos. Infidelidades, la polémica con el vestido, nuevos rumores, problemas con el estado de 'La Promesa', sonadas ausencias, problemas con los invitados... ¿y ahora un atraco?

La noticia saltaba este sábado. La Guardia Civil investiga un robo en plena A6 en un trayecto desde Madrid a Valladolid a unos joyeros que llevaban un lote de brazaletes, collares, pendientes y pulseras valorado en 2 millones de euros que podrían ser las joyas que llevarían los invitados a la boda de Tamara e Íñigo, según informaba Nacho Abad para 'El debate'.

tamara falcó isabel preysler
Gtres

El robo se produjo en el coche: un vehículo con tres personas con chalecos de la Policía dieron el alto a los joyeros después de perseguirles, se bajaron y rajaron las ruedas para evitar que huyeran, tras lo que sacaron una pistola disparando al aire. En ese momento se llevaron el maletín en el que estaba el botín. ¿Pero eran las joyas de Tamara Falcó?

"Esas joyas no son nuestras, lo siento mucho para el que sean, pero no son nuestras", sentenciaba Íñigo Onieva en la puerta de su casa tras ir a correr en la tarde del sábado. Una negativa que corroboraba más tarde Isabel Preysler, quien detallaba qué había sido robado en conversación con Aurelio Manzano en 'Fiesta': "Al parecer, lo que los ladrones han robado no son sus joyas, si no unas piezas que estos joyeros les habían mostrado a una parte de los invitados a la boda, pero invitados relacionados con la otra parte, con la de Íñigo Onieva".

Con tantos altibajos, muchos han sido los que señalan que la boda está gafada. La propia Tamara contestaba así en 'El Hormiguero' tras su crisis con el vestido de novia: "Es verdad que he tenido fiebres tifoideas con esto… en plan: un esguince, ahora el vestido… pero bueno, lo que vale la pena nunca fue fácil".