Tamara Falcó e Íñigo Onieva han lucido bronceado este fin de semana en un pedazo de evento. La pareja acudía a su primera boda como matrimonio y no era cualquier boda, sino la de Luisa Bergel, una de las mejores amigas de la pareja y la oficial celestina, y es que la novia fue precisamente la "culpable" de que la marquesa de Griñón y el empresario se conociesen. Fue hace cuatro años, en su cumpleaños cuando entre ellos saltó la chispa. Ahora todos han podido celebrar esta boda, que llega tan solo dos meses después de la boda de Tamara Falcó e Íñigo.

Tamara e Íñigo llegaron al enlace por separado y este hecho hacía saltar todas las alarmas. En primer lugar llegaba el marido de Tamara, sin querer hacer declaraciones, ni hablar de su intensa luna de miel que ha tenido como destino casi los cinco continentes. Acto seguido llegaba la hija de Isabel Preysler radiante con un vestidazo de ensueño con estampado floral y escote bardot. Por las redes tampoco había alguna muestra del matrimonio junto y las especulaciones salían, pero duraban poco ya que Tamara Falcó al fin publicaba un carrusel de fotos en la que salía felices y guapísimos.

"Celebramos con alegría el matrimonio de @mylu__ y @sir_florez ! Deseamos que su unión esté llena de amor, complicidad y felicidad duradera. Fue un honor ser testigos de su amor en la espectacular boda que marcó el final de este verano. ¡Que su vida juntos esté llena de momentos igual de bonitos que los que compartimos en su boda!, escribía la marquesa como título de unas fotos en las que aparecen todos con una sonrisa de oreja a oreja.