El programa de '¡De viernes!' está teniendo un éxito arrollador y en esta ocasión ha acudido un invitado que está dispuesto a hablar de todo y de todos. El nuevo programa de Telecinco ha recibido con los brazos abiertos a Francisco Rivera que ha hablado de todos los detalles de su familia que no había querido tratar hasta el momento. El torero se ha abierto en canal para recordar no solo su divorcio con Eugenia Martínez de Irujo sino también su infancia como nunca lo había hecho.

Además de hablar sobre su madre, Carmen Ordoñez, y su padre, Paquirri, Fran Rivera ha hablado como nunca de su relación con Isabel Pantoja, a la que no llega a nombrar en ningún momento. "Creo que trae mal fario, no hay que nombrarla", ha confesado durante la entrevista, y es que asegura que "creo que no es buena persona, por más vueltas que le doy...".

isabel pantoja
Gtres

Fran Rivera ha recordado que la relación con su padre se torció en el momento en el que se casó con Isabel Pantoja puesto que asegura que "tenía doble cara". "La relación con esta señora no es buena. Mira que mi madre nunca habló mal de esta señora. Al final los niños saben cuando hay cariño y cuando no lo hay. Eran dos caras de una misma moneda", ha recordado.

De hecho, ha confesado que es él mismo, con apenas 12 años, quien decide dejar de ir a Cantora para ver a su hermano. "Mi madre nos obligaba a mi hermano y a mi a ver a casa de esta señora a ver a mi hermano que era un bebé. Soy yo quien decido no volver. Porque no estaba a gusto, porque eran unos alardes... parecía que era la única familia de mi padre. La viuda de España... Que no siga vendiendo que es la viuda de España cuando ha tenido muchísimas relaciones después. Que me parece genial que rehaga su vida. Pero está utilizando a mi padre", ha sentenciado.

La relación con Kiko Rivera

Después de hablar de la relación que tenía con Julián Contreras Jr, Fran River ha dado un matiz de cómo era su relación con un pequeño Kiko Rivera. Y es que si algo marcó su relación de infancia fue precisamente su nombre: "Nunca lo llevé bien. Mi padre fue tonto para poner el mismo nombre a dos hijos. Es que hay que ser tonto".

Eso sí, con los años la relación se fue acercando. De hecho, ha agradecido el regalo de bodas que le dio su hermano: las espadas de su padre. "Las espadas eran mías, no que me las regalaran en mi boda. Que muy bien, pero es que eran mías. Se lo agradezco a mi hermano infinitamente porque sino a día de hoy no tengo nada de mi padre".