Era la noche del 28 de marzo de 1926 cuando nacía María del Rosario Cayetana Fitz-James Stuart y Silva, que se convertiría en la XVIII duquesa de Alba. Una mujer que haría historia como lo hizo su antepasada, retratada por Francisco de Goya.

La infancia de Tanuca

Tana, la hija del duque de Alba y María Rosario de Silva y Guturbay –él tenía 48 años, 22 más que su mujer–, fue bautizada un mes después de su nacimiento y sus padrinos fueron los reyes Alfonso XIII y Victoria Eugenia. Para el monarca fue como una hija más. La duquesa recordaba cómo pasaba los veranos en el palacio de la Magdalena, Santander, invitada por el soberano. La infancia de Tana o Tanuca, como la llamaban en casa, no fue muy feliz, como recordaría ella en la única biografía que autorizó en vida.

cayetana de alba cin su madre
A los siete años perdió a su madre víctima de la tuberculosis.
Archivo

Cuando todavía no había cumplido ocho años, Cayetana pierde a su madre, que murió víctima de la tuberculosis y abrazada al retrato de su hija. No la dejaban acercarse a los aposentos donde permanecía su madre por miedo a que se contagiara. En ocasiones, la niña, inconsciente, se acercaba a la habitación y su madre le tiraba una zapatilla para que se alejase.

La infancia de Cayetana coincidió con una época muy gris de la historia de España. En 1931 la familia Real se exilió a Francia, y aunque los Alba permanecieron en Madrid, muy pronto tuvieron que hacer lo mismo. El 18 de julio de 1936 estallaba la Guerra Civil, Tanuca estaba en Sevilla al cuidado de su abuela y doña Sol, la duquesa de Santoña, que inculcó a la niña el amor por la capital andaluza, la pasión por los toros y el flamenco.

cayetana de alba con su padre
En los años de la Guerra Civil española, se marchó a vivir a Londres, donde su padre fue nombrado embajador.
Archivo

Diez días después del estallido de la guerra, la Legión Cóndor alemana bombardeaba y destruía el Palacio de Liria. Gracias a la planificación del padre de Cayetana, las obras de arte no sufrieron ningún daño, ya que cuatro meses antes se habían guardado a buen recaudo.

Al año siguiente, Jacobo es nombrado embajador en Londres. Él, su hija y la nanny, Frau Dorphi, se instalaron en la mansión londinense de Albury Park, donde se dieron cita muchos políticos, aristócratas, artistas de la época y donde era habitual ver a la princesa Isabel, actual reina, con la que Cayetana siempre tuvo una gran amistad. Se decía que Isabel II se tenía que inclinar ante Cayetana, ya que tenía más títulos nobiliarios que ella. Eso, simplemente, era una leyenda. Pero quien sí se tenían que inclinar ante ella eran las hijas de Winston Churchill, pariente de los Alba.

A Tana la matricularon en el colegio Kensington, completó su educación con Elvira Yébenes, aprendió cinco idiomas, la criaron también para ser ama de casa –se dice que le encantaba cocinar y llevaba al dedillo las cuentas domésticas de sus palacios– y gracias a los viajes que hacía con su padre, decía: “Se aprende mucho más viajando y escuchando que repitiendo como una cacatúa”.

“La bombilla”

En documentos de la época a Cayetana la definían como “la bombilla”, porque atraía a muchos moscones. Y es que en sus años de juventud, amplia es la lista de pretendientes de la joven Alba. Pero la primera vez que su corazón empezó a latir con intensidad fue cuando conoció al torero Pepe Luis Vázquez (a día de hoy, parte de sus cenizas descansan en el cementerio de Sevilla, cerca del diestro). Ese amor lo cortó por lo sano su padre.

En 1943, con motivo de la puesta de largo de Cayetana en el Palacio de Dueñas (Sevilla), la joven abrió el baile con su padre y lo terminó en brazos del torero, algo que su progenitor no aguantó. Aquel baile fue un gran acontecimiento para la sociedad andaluza: la cena fue servida por 600 camareros y Jacobo regaló a su hija el ducado de Montoro, que había utilizado la emperatriz Eugenia de Montijo y que, décadas más tarde, Cayetana cedió a su hija Eugenia, cuando se casó con Francisco Rivera Ordóñez.

Su primera boda, la más cara

Años más tarde, apareció en la vida de Cayetana Luis Martínez de Irujo, hijo de los duques de Sotomayor. El 12 de octubre de 1947 se casaban en el altar mayor de la catedral de Sevilla, reservado sólo para la Familia Real. Jacobo de Alba tiró la casa por la ventana. Se dice que fue el acto más importante tras la II Guerra Mundial. El duque gastó 20 millones de pesetas de la época y los padrinos de boda, por poderes, fueron la reina Victoria Eugenia y don Juan de Borbón, ya que Franco les prohibió la entrada en España. Cayetana lució un vestido blanco de raso, con encaje de Bruselas, velo de tul y diadema de brillantes y perlas.

cayetana de alba
Acontecimiento histórico. La primera boda de Cayetana fue en Sevilla, el 12 de octubre de 1947, con Luis Martínez de Irujo. Su padre, Jacobo, gastó veinte millones de pesetas en la celebración. Los padrinos, por poderes, fueron la reina Victoria Eugenia y don Juan de Borbón, porque Franco no les dejó entrar en España. El día de su boda hizo que sirvieran mil comidas para personas necesitadas en un comedor benéfico de Sevilla y regaló 5.000 pesetas a cada pareja que se casó el mismo día en Sevilla.
Archivo

Es en su luna de miel alrededor del mundo, estando en Nueva York, cuando sufre un desmayo y se entera que está embarazada de su primer hijo.

El médico, antes de decírselo a ella, se lo comunica a la prensa. Por eso Cayetana siempre contó que se enteró de que estaba embarazada por la radio.

cayetana de alba
Matrimonio aristocrático. Cayetana y Luis estuvieron casados hasta la muerte de éste, en 1972, a causa de una leucemia. El matrimonio tuvo seis hijos y siempre fue ejemplo de las costumbres aristocráticas. En esta foto, la duquesa con una de las muchas tiaras que poseía.
Archivo

Los seis hijos de Cayetana son fruto de su matrimonio con el que fue albacea y jefe de la Casa de la reina Victoria Eugenia. La primera labor del joven matrimonio, él tenía 27 años y ella 21, fue rehabilitar el Palacio de Liria, donde vivirían a partir de 1956.

cayetana de alba
Bailando junto a Antonio el bailarín, a quien tachó años después de “personaje nefasto”.
Archivo

En la fiesta de inauguración del Palacio, obra de Ventura Rodríguez, Cayetana conoció a Antonio el bailarín, a quien años más tarde tacharía de “personaje nefasto”, ya que él iba diciendo que habían sido amantes e incluso que era el padre de su cuarto hijo, Fernando.

cayetana de alba con sus seis hijos
Seis hijos. Carlos, Alfonso, Jacobo, Fernando, Cayetano y Eugenia son los seis hijos del matrimonio de Cayetana y Luis. Esta foto se corresponde a la presentación de la pequeña. Cayetana, a los 42 años, ya había perdido la esperanza de tener una niña.
Archivo

Carlos, Alfonso, Jacobo, Fernando, Cayetano y Eugenia son los hijos del matrimonio. Antes de nacer la pequeña, Cayetana había perdido toda esperanza de tener una niña. De hecho, se quedó embarazada a los 42 años. Aunque Cayetana estuvo muy pendiente de sus hijos, también tuvo tiempo para dedicarse a la vida social.

cayetana de alba
Cayetana fue una gran anfitriona de las personalidades que visitaban nuestro país. Aquí, con Jackie Kennedy.
Archivo

Los palacios de Liria y Dueñas se convirtieron en los centros de reuniones preferidos de la alta sociedad de nuestro país e incluso del mundo. Por allí desfilaron personalidades como los príncipes de Mónaco, Rainiero y Grace o Jackie Kennedy.

Boda con un cura

Pero la desgracia para Cayetana llega en 1972, cuando su marido fallece en Houston debido a la leucemia que padecía. A Tanuca se le cae el mundo encima. Viuda y con seis hijos, tiene que reconducir su vida y es cuando se cruza en su camino Luis Aguirre, que había abandonado el sacerdocio en 1969.

cayetana de alba con jesús aguirre
Boda con un jesuíta. El 16 de marzo de 1978, la duquesa se casó en el palacio de Liria con Jesús Aguirre ante 120 invitados. El novio era ocho años menor que Cayetana y en 1969 había dejado el sacerdocio. La duquesa lució un vestido de André Lang para Dafnis y una pulsera heredada de Eugenia de Montijo.
Archivo

El 16 de marzo de 1978, en el palacio de Liria la duquesa de Alba se casa con el jesuita ante 120 invitados. Sus hijos no vieron con muy buenos ojos esta unión y aún hoy Cayetano y Eugenia hablan pestes de Aguirre, quien según algunos dicen fue el autor de la labor de la Fundación Alba y puso al día el catálogo de las obras de arte y literarias de la Casa.

cayetana de alba con jesús aguirre
Su segundo marido, Luis Aguirre, fue su debilidad. Estaba profundamente enamorada hasta su muerte en 2001.
Archivo

La realidad es que Cayetana estuvo profundamente enamorada de Jesús Aguirre y cuando murió, el 11 de mayo de 2001, muchos creían que no iba a levantar cabeza. Es cuando se refugia en sus amistades más cercanas, como Curro Romero y Carmen Tello.

Y se volvió a enamorar

Nadie creía que Cayetana iba a rehacer su vida cuando apareció Alfonso Díez, un funcionario que siempre había admirado a la duquesa.

cayetana de alba en su boda con alfonso díez
Tercer “sí, quiero” a los 85. El 5 de octubre de 2011, Cayetana sorprende al mundo con su boda con el funcionario Alfonso Díez, casi veinte años más joven. La boda tuvo lugar en el palacio de Dueñas y Cayetana lució un diseño de Victorio y Lucchino. Antes de la boda, ella tuvo que repartir su herencia y él tuvo que renunciar a todo ante notario.
Archivo

Ella tenía 85 años y decidió que quería compartir lo que le quedaba de vida con Alfonso, de 60 años.

cayetana de alba con alfonso díez
Última ilusión. Los últimos años de Cayetana estuvieron marcados por la ilusión que le proporcionaba Alfonso Díez. Con él recuperó las ganas de vivir. Aunque muchos se echaron las manos a la cabeza, los que estuvieron cerca de la pareja aseguran que era un amor real.
Archivo

Sus hijos se echaron las manos a la cabeza y, para poder casarse con él, el 5 de octubre de 2011, Cayetana tuvo que repartir su herencia en vida entre sus hijos, aunque se atribuyó el usufructo. Además, Alfonso renunció ante notario a su pensión, títulos y usufructos.

cayetana de alba con alfonso díez en tailandia
Con Alfonso la duquesa hizo sus dos últimos viajes al extranjero: Tailandia y Estambul.
Archivo

Por si fuera poco, también le hicieron renunciar a todo tipo de honores, como vivir en Dueñas, el domicilio conyugal, cuando ella falleciera.

cayetana de alba con don felipe y doña letizia
Siempre estuvo vinculada a la Familia Real. En su última boda pidió permiso al rey Juan Carlos.
Archivo

Hijos divorciados

Podemos decir que Cayetana sí tuvo suerte en el amor, cosa que sus hijos no. Eso sí, la duquesa llevó con entereza los divorcios de sus cinco hijos casados –Fernando siempre ha estado soltero–.

boda de  alfonso martínez de irujo con maría de hohenlohe
El primero que se casó fue Alfonso con María de Hohenlohe.
Archivo

El primero que se casó fue Alfonso, que no tuvo la aprobación de su madre cuando en 1977 se unió en Marbella a María de Hohenlohe. Se separaron en 1988. El segundo que pasó por el altar fue Jacobo. Lo hizo en 1980 con María Eugenia Fernández de Castro, que se convertiría en la nuera preferida de la duquesa, aunque se separaran trece años después.

jacobo se casó con maría eugenia fernández de castro
Jacobo se casó con María Eugenia Fernández de Castro.
Archivo

Jacobo se volvería a casar en 2004 con Inka Martí, con quien la duquesa no tenía buena relación.

El mayor de los Alba, Carlos, se casó en 1988 en Sevilla con Matilde Solís. Cayetana siempre pensó que la hija de los marqueses de Motilla no iba a estar a la altura del ducado de Alba.

el primogénito de los alba se casó en sevilla con matilde solís
El primogénito de los Alba se casó en Sevilla con Matilde Solís.
Archivo

Por eso, sopesó la conveniencia de ese matrimonio. Y no se equivocó. La pareja protagonizó una extraña separación en el año 2000. Ya divorciado, a Carlos se le relacionó con Alicia Koplowitz.

eugenia se casó en sevilla con francisco rivera ordóñez
Eugenia se casó en Sevilla con Francisco Rivera Ordóñez.
Archivo

Con Eugenia, Cayetana revivió aquel amor de juventud con Pepe Luis. Su ojito derecho se casó en 1998 con Francisco Rivera Ordóñez. La duquesa quiso a su yerno como a un hijo, hasta que, en julio de 2012, el diestro pidió judicialmente la guardia y custodia de su hija Tana, a petición de la niña.

cayetano se casó con la madre de sus hijos, genoveva casanova
Cayetano se casó con la madre de sus hijos, Genoveva Casanova.
Archivo

Otra de sus nueras preferidas fue la mexicana Genoveva Casanova, que se casó con Cayetano. Aunque el matrimonio no llegó a buen puerto, la mexicana siempre que habla de la duquesa lo hace con el orgullo de haberla podido conocer. A día de hoy, Genoveva y el conde de Salvatierra tienen una excelente relación y se desviven por sus hijos, Amina y Luis.

cayetana de alba en la portada de 'interviú' en topless
¡Escándalo! Cayetana era un reclamo para la prensa. A ella no le gustó verse en la portada de ’Interviú’ en topless. Sus veranos en Ibiza siempre fueron plasmados en las revistas del corazón, pero nunca creyó que la pillaran así.
Archivo

Un espíritu libre

La vida de Cayetana se puede describir como un espíritu libre. Hizo siempre lo que quiso. Su carisma enamoró a gentes de todos rangos sociales: desde personalidades a los más desfavorecidos.

cayetana de alba con rocío jurado y tita cervera
Tomó el testigo de Carmen Cervera como Lady España, “título” que también ostentaba.
Archivo

Todos amaban a esta mujer con un patrimonio incalculable, rociera, devota del Cristo de Los Gitanos, una gran amazona, esquiadora –a los 13 años ganó en Saint Moritz–, aficionada a la pintura y que se arrepintió de haberle dicho a Picasso que no, cuando éste le propuso posar para ella.

cayetana de alba con carlos de inglaterra y camila, eugenia y cayetano
Su amistad con la realeza británica empezó cuando era niña. En la foto, con Carlos de Inglaterra y Camila, Eugenia y Cayetano.
Archivo

Hasta siempre, duquesa

El 20 de noviembre de 2014, Cayetana nos dejaba a los 88 años y el pueblo lloró su muerte. “No sé si te he sabido decir lo que te he querido, lo que te quiero y lo que te querré”, ésas fueron las palabras que Alfonso Díez le dedicó en la corona de rosas que vimos en su capilla ardiente.

capilla ardiente de la duquesa de alba
Archivo

Su muerte fue un mazazo para la familia Alba, pero también para la gente que la quería. En los últimos años, Cayetana recibió un sinfín de premios.

entierro de cayetana de alba
Lorenzo Carnero

El que más le llenó de orgullo fue la Medalla de Oro de Andalucía, ya que se sentía sevillana por los cuatro costados, aunque nació en Madrid.