Gabriela Guillén está a punto de conocer al amor de su vida, y es que faltan muy poquitos días para que tenga entre sus brazos a su primer hijo, fruto de su relación con Bertín Osborne. Aunque es un momento de lo más idílico traer un niño al mundo y encima en Navidad, no están siendo momentos muy dulces para la modelo. La relación con el andaluz es inexistente, y es que de un día para otro la relación se torció. Aunque al enterarnos del embarazo no salían como pareja sentimental, sí que permanecían juntos por el bebé que venía en camino pero finalmente la mala comunicación y otros aspectos hicieron que las cosas se complicaran hasta el punto de tener una mala relación.

En uno de los últimos números de la revista Diez Minutos, recogíamos las últimas declaraciones del cantante, que han dado mucho que hablar, y es que sí tiene pensado romper su silencio "cuando todo pase". Eso sí, no todo será tan sencillo: tan sólo será después de que Gabriela dé a luz, lo cual está previsto para este 31 de diciembre, y además será con una gestión previa que para Bertín es muy importante. La situación está bastante torcida desde que el cantante pidió la prueba de paternidad convencido por su núcleo familiar y Gabriela Guillén está muy descontenta con esa propuesta.

gabriela guillén
Antena 3

Aunque no le sentó bien la propuesta, la venezolana ha aceptado a la petición del padre de su hijo pero con una condición según ha contado la periodista Beatriz Cortázar en el programa 'Es la mañana de Federico' de 'esRadio'. "Gabriela me ha dicho que ella no tiene problema en hacerse la prueba de ADN. Pero hay un acosa que tiene clara: se la va a hacer en el mismo lugar donde mandan los jueces, no una clínica privada o laboratorio privado", ha explicado Cortázar. "Ella va a ir al instituto toxicológico, un lugar cien por cien seguro e imparcial... Un sitio riguroso y con luz y taquígrafo, que no sería la primera vez que en un sitio alguien tiene un amigo". El objetivo de Gabriela sería "no dar pie a ningún tipo de elaboración".