Famoso desde la cuna, Carlo Costanzia, hijo de Mar Flores, había sido uno de los más desconocidos de los hijos famosos. Con una vida de altibajos, el joven ha querido explicar la vida que ha tenido sentándose ante las cámaras de '¡De viernes!'. "Mucha gente tiene la idea distorsionada de la vida entre algodones que he podido tener... y eso es el problema, nunca he vivido entre algodones", ha revelado.

De hecho, ha revelado que su infancia no fue fácil puesto que desde los 7 años tuvo que tomar antidepresivos por un acoso sistemático de sus compañeros: "Tenía insultos muy fuertes... los mayores me insultaban, me pegaban... llegaba a casa y no estaba bien. Un niño tan triste no es normal y es cuando me derivan a una psicóloga". Pero la depresión no terminó y llegó a tener autolesiones años después "cuando era más consciente de todo".

carlo constanzia en de viernes
Telecinco

Esta etapa coincidió con la etapa de más trabajo de Mar Flores, lo que hacía que Carlo estuviera a cargo de una niñera. "Es el dolor de un niño que no tiene referentes ninguno", ha apuntado. Todo incendiado en un contexto en el que el acoso mediático era enorme, algo que Carlo sufría. "Es algo que siempre he estado en desacuerdo con mis padres: los trapos sucios se lavan en casa", ha revelado. "Estaban pendientes de mi a su manera, pero es muy egoísta por mis padres y por todos los padres divorciados que hagan esto a un hijo".

Carlo Constanza tiene un intento de suicidio

"Cuando mi madre se casa con Javier Merino me fui con mi padre así que no he podido conocer la vida que han podido tener mis hermanos", ha revelado. Y es que, Carlo ha revelado que a los 12 años todo cambió. "Vengo expulsado porque me rebelo a la persona que me hizo bulling. Me rebelo, empiezo una etapa más rebelde, tengo mis contactos con tabaco, hachís, sustancias...", aseguraba. Ahí es cuando empezó su contacto crónico con las drogas: "al principio es un acto de rebeldía y al final es una vía de escape". Una situación que hizo que sus padres le llevaran a un internado en Suiza de habla francesa en la que no entendía nada: "llamaba a mi padre, a mi madre, para que me sacaran de allí y me saca mi padre. Ahí me dicen que puedo decidir con quién irme y me fui con él".

El joven sí que tenía más contacto con su padre pero "decidí sentirme abandonado" e irse con el lado malo para "merecerme el abandono". Una situación que le ha llevado a años de terapia. Todos los problemas que generaba hacía que su padre le sacara de casa. "En uno de mis constantes arrebatos quiero 'evadirme demasiado' consciente de que eso me iba a llevar al 'descanso'", ha revelado. "Tenía el plan perfecto pero un amigo vino a casa, fuerzan la puerta y me encuentran inconsciente. Yo me desperté en el hospital y en ese momento no sé si sentía más sentido de frustración o vergüenza", ha relatado.