Carmen Cervera se ha sincerado sobre qué persona es la idónea para seguir su legado y no sería su primogénito. Lo hace seis meses después de la publicación de su polémica biografía, 'La baronesa', escrita por Nieves Herrero, supuestamente sin su autorización, ya que la baronesa Thyssen decidió desligarse por completo de esta novela basada en su vida y aseguró estar escribiendo sus propias memorias. Tita ha recibido al presentador de 'Espejo Público', Miquel Valls, en su casa de Andorra y allí han hablado sobre su hijo, Borja Thyssen; sus hijas, Sabina y Carmen; y sobre los hombres de su vida, unas relaciones de las que reconoce que hubo infidelidades de parte de los hombres con los que ha estado y también por la suya.

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Carmen ha revelado cada cuánto tiempo cambia su herencia. "Os vais a sorprender con la periocidad con la que la cambia", asegura el periodista. "He hecho cantidades de herencias, cuando cambia la vida, la cambias. Mi marido hizo 40.000 cambios y decía que desde los 40 años le estaban diciendo 'cuando tu faltes'", afirma la Baronesa.

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Pero, sin duda, una de las respuestas que más dará que hablar de la entrevista de Valls a la Baronesa es la que está relacionada con su legado. La Baronesa da un nombre al periodista y no es el de un hombre, como muchos podrían pensar. Hay quienes creían que a pesar de los tiras y aflojas en la relación con su hijo Borja, él, al ser el primogénito, sería quien continuaría los pasos de su madre, pero ella da el nombre de una de sus hijas: Sabina y Carmen nacieron por gestación subrogada en Estados Unidos, en junio de 2006. "Esta hija ya está en los consejos de administración. Está a punto de cumplir la mayoría de edad y es quién cree ella que puede ser la persona que se ponga al frente de su legado", ha avanzado Miquel Valls.

Madre de tres hijos y abuela de cinco nietos -Sacha, Eric, Enzo, Kala e India, fruto del matrimonio de su hijo Borja con Blanca Cuesta-, Carmen asegura que en su casa la palabra "abuela" no se pronuncia. "Los niños de Borja me llaman 'Tita'. Todas las 'abuelas' son iguales, pero si te llaman por tu nombre de pila con cariño no hay que decir 'abuela'. Por ejemplo, Borja llamaba 'mami' a mi madre", explica la vicepresidenta de la Fundación Thyssen-Bornemisza de Madrid.