La muerte de Borja Villacís, el hermano pequeño de Begoña Villacís, asesinado el pasado 4 de junio en Madrid, causó un enorme impacto. Todos los informativos se hicieron eco de las circunstancias del asesinato, así como del curso de la investigación y la detención de los presuntos culpables. Numerosos políticos de distinto signo transmitieron su pésame a la ex vicealcaldesa de Madrid por Ciudadanos. Albert Rivera confesaba hace unos días que la había visto completamente rota. Y es que Begoña adoraba a su hermano, como demuestra la terrible carta que ha colgado en Instagram donde expresa sus sentimientos. Y donde también colgó hace unos días una foto de su hermano cuando era un bebé.

Ahora, junto a una foto de lo que parece un ramo de lavanda, ha colgado una carta muy extensa en la que agradece las muestras de cariño y las condolencias que recibe de la gente de la calle que incluso la abraza de forma espontánea: "No quiero molestar', empezáis diciéndome. No lo hacéis, reconforta tanto que alguien se pare a transmitirme su pesar y su cariño, conmueve y vence mi incredulidad. Me duele la cabeza de tanto llorar y apretar los dientes".

Afirma que no ha querido leer una sola noticia porque así se lo han aconsejado los que la quieren, y añade: "Quizás entendáis ahora por qué siento una aversión tan intensa y visceral por los extremos, viene de lejos".

Begoña Villacís deja flores en el sitio donde falleció su hermano

Pese a todo, como ella misma explica, "Borja siempre será mi hermano pequeño, y yo seré siempre su hermana mayor. La que le cuidó lo mejor que supo, junto con los mejores padres que uno puede llegar a tener, y a la que siempre quiso compensar con sentidos gestos, grandes abrazos, y cariñosos besos. No era de esos chicos que no sabían expresar. A veces hacía de hermano mayor".

La carta impresiona cuando alude al momento en que dio la noticia de la muerte de su hermano a sus padres: "Siempre sentí su amor incondicional, nunca hubiese permitido que una mañana me tocase pedir a nuestros padres que se sentasen, que tenía algo que decirles el peor día de nuestras vidas".

Agradece también las condolencias de personas de distintos partidos que han querido mostrarle su pesar y explica que las honras fúnebres se hicieron de manera íntima porque "No hemos querido compartir nuestro duelo, solo estuvimos los suyos, la familia. Gracias por, aun así, estar presente. Ante el dolor nos deshacemos de ropajes, nos quedamos tal cual somos". La carta concluye con esta frase: "Dejo hoy estas flores en la carretera del Pardo ( el lugar donde murió). Hay más flores, las de Rebeca, las de otros amigos, y yo no puedo, de verdad que sigo sin poder creer que no lo voy a volver a ver". Mi niño. D. E. P.