David Bustamante ha confesado en 'El Hormiguero' la noche más loca que ha vivido en su vida. El cantante acudió al programa de las hormigas más conocidas de televisión para promocionar su nuevo disco, 'Inédito'. "Estoy más nervioso que nunca, es el proyecto más importante de mi carrera. Es un disco plenamente hecho por mí, son mis canciones, una mirada hacia dentro. La gente se sentirá identificada", contó bien orgulloso el cántabro. Para Bustamante, "la música te ayuda a cicatrizar heridas", y es que durante mucho tiempo ha estado recibiendo muchas críticas por mostrar sus sentimientos. "Hoy tengo la suerte de ser fuerte, pero hubo un momento en lo que aquello se utilizaba como un insulto", rememoró reivindicando que él fue, "uno los primeros en tener el valor de mostrar mis sentimientos en público". "Me da exactamente igual que me critiquen. La gente tiende a señalar tus errores y nunca tus aciertos. Y yo sé cómo soy, sé que soy imperfecto. Lo importante es que aprendo de mis errores y que siempre mi intención es hacerlo bien y no hacer daño a nadie".

Bustamante es uno de los artistas más conocidos del panorama actual y Pablo Motos le preguntó, por poner un ejemplo, cómo le afectaba la fama en las bodas. «Me suelo 'embolingar' y al final les doy la brasa yo a ellos. Ante el temor de ser atacados hay que atacar". Este tema era un impulso para que el cantante contará su experiencia más surrealista. Una noche, Bustamante y Antonio Orozco vivieron el momento más loco de sus vidas. "Estaba un día en casa, y me llama y me dice: Cachorro, vente a tomar una cerveza. Le dije que estaba en pijama y que no salía ni aunque se quemara el edificio. Insistió. Dos cervezas y para casa. Y fue creciendo la cosa. Estábamos en Madrid y amanecimos bañándonos en la playa de Sitges. Fuimos con una caravana y estuve una semana en su casa de vacaciones", reveló entre risa.