Isa Pantoja se ha sincerado por completo en el plató de 'De viernes'. Después de una dura entrevista con la que marcó distancias con su familia, y una respuesta de Raquel Bollo intentando desmentir el episodio de la manguera, Isa ha tomado las riendas y ha dado detalles por primera vez de todo lo que vivió aquella noche de diciembre en Cantora. Un desgarrador relato con el que Isa ha terminado rompiéndose al recordar cómo su hermano le había regado el patio.
"A partir de ahí de ese episodio no se habla nunca más. Nunca tuve el coraje y me arrepiento, de no haberles dicho nada", ha explicado Isa. Unas palabras después de las cuales Santi Acosta no podía evitar sentarse con ella en el sofá y abrazarla para reconfortarla por lo mal que le hacía recordar todos estos episodios que tanto daño la hicieron en su adolescencia.
Temblando y entre lágrimas, Isa ha confesado que, a pesar de todo, sigue queriendo a su familia y sintiéndose culpable. "Y a pesar de esto, les quiero pedir perdón por no haber cumplido expectativas como hermano y como hija, pero para mi hacer esto, y pedir perdón y poder contar todo, para mi es mucho más que el que la gente me crea o no. Estoy tranquila porque he contado lo que realmente es, lo que he vivido. Nunca se lo he contado a nadie. El único que sabía cómo eran las cosas era el padre de mi hijo", zanjaba.
Ante esto, el presentador de 'De viernes' lanzaba un consejo a la invitada: "No tienes que pedir perdón a nadie. Una madre está para cuidar a sus hijos y defenderlos. Y un hermano igual". Unas palabras aplaudidas por el público y los colaboradores, que asistían con lágrimas en los ojos al duro testimonio de Isa. Entre ellas estaba Terelu Campos, quien también agradecía a Isa la valentía de su testimonio y la subrayaba que no era ella quien tenía que pedir perdón.











