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Carolina Herrera se encuentra rota. La diseñadora ha vivido uno de los episodios más duros de su vida esta semana ante la muerte repentina de su marido, Reinaldo Herrera. Según ha trascendido a la prensa, se encontró su cuerpo sin vida el pasado 18 de marzo en su domicilio de Manhattan. El marido de la diseñadora tenía 91 años de vida. Ahora todos sus seres queridos se han dado cita en un íntimo funeral en Nueva York para darle el último adiós, recordar su figura y buscar consuelo ante su pérdida.
La persona que se encontraba más afectada era su esposa, Carolina Herrera, quien se ha dejado ver a las puertas de la iglesia de San Vicente Ferrer de Nueva York donde se ha celebrado el funeral visiblemente afectada.
De riguroso luto, amigos íntimos de Reinaldo Herrera y familiares han sido los únicos que han entrado a la capilla para darle el último adiós. Un significativo momento en el que no han faltado las flores blancas y violetas que portaban algunas de las hijas del fallecido. A pesar de ser conscientes de la presencia de la prensa, ninguno ha querido pararse a dar declaraciones sobre la figura del marqués de Torre Casa. Título que heredará ahora una de sus hijas.
La despedida de Patricia Herrera
Quien daba la noticia públicamente era Titina Penzini, amiga de la familai Herrera, que escribía en sus redes lo que había ocurrido: “Siempre serás recordado con mucho respeto y cariño Reinaldo. Mis sinceras condolencias a mi querida Carolina, Mercedes, Ana Luisa, Carolina Jr, Patricia y toda la familia”.
También en las redes sociales escribía Patricia, la pequeña de las hijas del matrimonio Herrera, dando el último adiós a su padre. “Hay dos cosas seguras. Te querré siempre y te echaré de menos. A mi primer amor y al hombre que me enseñó sobre la curiosidad, los libros, el arte, la belleza, la amistad, a ser siempre un poco traviesas, a reír mucho, a amar con todo lo que tienes, a ser considerada, a ser amable, a decir lo que piensas, y que desgraciadamente me dio mi mal genio. Gracias”.













