Joaquín Cortés sigue siendo ese embajador de España que a través de su arte y talento pasea el nombre de nuestro país más que algunos diplomáticos. Defensor de la cultura, vuelve a los escenarios con 'Esencia', su nuevo espectáculo con el que emprende gira mundial los próximos meses. Un hombre entregado a su trabajo, que es su pasión, y a su familia, de la que está orgulloso. Lleva 43 años de carrera, desde los 12, y no sé si el empezar tan pronto le ha hecho sentir que se ha perdido algo. "¡No! Empecé con 12 años y es verdad que enseguida me llamaron a nivel profesional. Evidentemente, no tuve una infancia como un niño normal, pero tampoco la he echado de menos, y si volviera a nacer me gustaría tener la misma vida, porque me siento una persona muy afortunada", asegura el bailarín.

joaquin cortes habla con valeria vegas
Alberto Bernárdez HEARST

Joaquín Cortés: "Yo era un rebelde con causa"

Ahora Joaquín Cortés, que hace unos años reveló que Paul Newman le besó los pies, regresa con 'Esencia' y le pregunto qué tiene de especial. "Está basado en lo que me inventé hace más de 30 años, esa fusión de danza y música, con 8 bailarines y 17 músicos en directo. Es una superproducción de musical flamenco, pero mezclado con ballet clásico y contemporáneo. Es un mix al estilo Joaquín Cortés", afirma. Y es que su estilo es inconfundible. "¿Eras consciente en su momento de ser un precursor?", le pregunto. "No, pero tenía muy claro mi camino y no me quería desviar de mis ideas. Y a pesar de todas las críticas que me llovieron, por ejemplo cuando salía con una bata de cola, porque el arte no tiene sexo. Me hacían ver que era un rebelde, pero era un rebelde con causa. Y el tiempo me ha dado la razón", declara.

joaquin cortes posa apoyado en una pared
Alberto Bernárdez HEARST

Joaquín Cortés: "Mis hijos siempre recordarán que su padre estaba ahí"

Joaquín Cortés lo tiene claro: "España es un país donde el deporte nacional es la envidia y si triunfas joven van a por ti". Cuarenta años de trayectoria dan para reflexionar mucho, "¿qué es lo más complicado del oficio?" quiero saber. "A ver, vivimos en un país donde el deporte nacional es la envidia y si triunfas joven van a por ti. Yo sufrí todo tipo de críticas, pero tenía las ideas muy claras. Pero también es complicado el querer superarte a ti mismo, lo sentí después de hacer 'Pasión gitana', que da la vuelta al mundo por más de cien países", cuenta. Tanta dedicación a la carrera le ha hecho retrasar planes personales: "Siempre dije que iba a tener hijos tarde, pero los tendría, estaba dando vueltas por el mundo como Willy Fog y no podía formar un hogar. Ha sido con 49, habiendo encontrado a esa persona con la que tengo la estabilidad emocional, cuando tuve a mi primer hijo, Romeo. Tenía amigos que con 25 años dejaban a su mujer con los niños pequeños, y los veían cada seis meses. Luego ese niño crece y se convierte en un hombre que nunca vio a su padre, y yo quería evitar eso. Mis hijos siempre recordarán que su padre estaba ahí, esos años son importantes", explica.

el bailarin con gafas de sol amarillas sentado en un sofa
Alberto Bernárdez HEARST

Joaquín Cortés: "Estuve a punto de hacer 'El Zorro' y la segunda parte de ‘Dirty Dancing"

Se cumplen 30 años de su debut en el cine, con Almodóvar y Carlos Saura pero Joaquín Cortés no da por zanjada esa faceta. "Nunca se sabe y en Estados Unidos estuve a punto de hacer 'El Zorro' y la segunda parte de 'Dirty Dancing', y no se pudo por cuestiones de agenda. Pero si me ofrecen algo y me gusta, puede que lo haga", dice. Ha conocido a muchísima gente y confiesa quién le impactó más: "Por ejemplo, el haber actuado con Michael Jackson en Mónaco y él pedirme después que le enseñará unos pasos de flamenco y yo estaba flipando. ¡Era el Rey del Pop! Y del cine, desde Scorsese hasta Bertolucci". Entre tanta fama y tan joven, el bailarín reconoce que no se le fue la cabeza gracias a su familia: "El éxito que tuve siendo tan joven, bastante bien lo digerí. Pasé de bailarín y coreógrafo a celebrity sin yo pensarlo, porque me llamaban para los Oscar, los Nobel de la Paz o para bailar en el Vaticano o en la Casa Blanca. Pero mi familia me amuebló muy bien la cabeza para que no fuese un cabra loca. Y gracias a esa educación, que no fue una educación ortodoxa, no se me fue la cabeza", recuerda.

el bailarin posa frente a una pared de color amarillo
Alberto Bernárdez HEARST

Joaquín Cortés: "En el mundo artístico hay muchos excesos, yo he visto de todo"

Hacer una gira de esta envergadura implica cuidarse mucho y Joaquín Cortés lo confirma. "Yo me cuido en general. Tampoco he tenido excesos, y los hay en el mundo artístico, yo he visto de todo, pero decía que prefería evitar no sea que me guste. He visto amigos por el camino que se iban cayendo y yo tenía claro lo que mi sueño era seguir bailando. Soy de los que me moriré en el escenario porque lo necesito". "¿Qué impone más, una gira mundial o cambiar pañales?" le pregunto y el coreógrafo lo tiene claro. "Cambiar pañales al principio es duro pero una gira mundial impone más". Si sus hijos quisieran ser artistas, lo tiene claro: "Les ayudaría, si es su pasión, como si me dicen que quieren ser médico, y me buscaré la vida para ayudarles. Lo que no voy a hacer es imponerles que tienen que ser bailarines como papá. Yo tuve la suerte de que mis padres me apoyaron, cuando era el único niño de clase con 35 niñas", cuenta.

Joaquín Cortés: "Le doy gracias a Dios porque he conseguido mis sueños"

Feliz con la familia que ha formado y de sus orígenes, Joaquín Cortés hace balance de sus 43 años de carrera: "Le doy gracias a Dios porque he conseguido mis sueños. He formado una familia, tengo dos hijos que son mi regalo de Dios, ¿qué me queda? Como buen gitano vivo al día 100% y no sé qué me va a pasar mañana, pero el presente lo vivo de verdad", dice. Una última pregunta: "¿Algún defecto?" quiero saber. "Tengo uno que es defecto y virtud, el orgullo. El orgullo me ha llevado a hacer grandes cosas y me ha hecho perder otras. Y no me arrepiento, pero a veces el orgullo te ciega y pierdes oportunidades".

La foto favorita de Joaquín Cortés

joaquin cortes en el escenario
Foto cedida

"Me gusta esta foto porque muestra mi pose más icónica como bailarín, y me ha caracterizado siempre, es mi marca", dice Joaquín Cortés sobre su foto favorita.