Pese a que su relación siempre parece estar bajo la lupa mediática, Alejandra Rubio y Carlo Costanzia siguen dando pasos firmes como pareja y como familia. Los recientes padres primerizos han demostrado en más de una ocasión que, lejos de los rumores, están atravesando un momento pleno y muy especial, centrados en el cuidado de su bebé y en disfrutar de su hogar.

Después de pasar unos días en Málaga durante los momentos más señalados de la Semana Santa, la pareja ha regresado a su nido familiar: su exclusivo piso a las afueras de Madrid. Allí, rodeados de intimidad y calma, Alejandra y Carlo se están tomando los últimos días de vacaciones para saborear la tranquilidad con su pequeño recién nacido.

carlo costanzia y alejandra rubio juegos de mesa
Instagram

Alejandra, siempre activa en redes sociales, ha querido compartir con sus más de 362.000 seguidores un detalle de su rutina que ha sorprendido y encantado por igual: su afición compartida por los juegos de mesa. En una historia de Instagram, la influencer ha dejado entrever uno de los planes favoritos de la pareja, perfecto para las tardes caseras y para desconectar del foco mediático.

En la imagen, aparecen las manos de Carlo, hijo de Mar Flores, apilando cajas de juegos como el clásico 'Risiko', el popular 'Dixit' —ideal para los que disfrutan con las pistas abstractas— o el estratégico 'Ticket to Ride Europe'. Una torre de diversión y complicidad que pone de manifiesto que, pese a los constantes rumores que sobrevuelan su relación, la pareja se encuentra más unida que nunca.

Y es que, desde que Alejandra Rubio y Carlo Costanzia anunciaron que iban a ser padres, su historia de amor ha estado rodeada de opiniones encontradas. Sin embargo, ambos han insistido públicamente en varias ocasiones en que están felices aunque haya momentos de tensión, disfrutando de esta etapa única con la máxima ilusión.

Este simple gesto, aparentemente cotidiano, deja ver la sintonía que existe entre ellos. Lejos de los flashes, de las alfombras rojas y de las tertulias del corazón, Alejandra y Carlo apuestan por una vida tranquila, volcada en su hijo y en los pequeños placeres del día a día. ¿Será esta su forma de blindar su amor frente a las críticas?