Los viajes que se pega la Marquesa de Griñón son envidiables. Mientras la mayoría de españoles se conforman con una o dos semanas de vacaciones de verano para ir a la piscina o tener la suerte de ir a la playa y ponerme más en 'modo relax', Tamara Falcó nos pone los dientes largos con sus viajes al otro lado del mundo. La hija de Isabel Preysler se encuentra ahora mismo en un destino que ya ha visitado varias veces: en Maldivas. Y se encuentra acompañada de sus dos personas favoritas: su madre y su marido.

Hace una semana, la marquesa de Griñón compartió en sus redes sociales unas imágenes de una tarde de piscina y presumía de cuerpazo con un bikini estampado de flores con el fondo rojo. La colaboradora de 'El Hormiguero' está disfrutando mucho del verano y acaba de celebrar se segundo aniversario de boda con Íñigo Onieva disfrutando de una romántica escapada a La Provenza desde donde Tamara le dedicó un romántico mensaje a su marido. "Dos años de camino juntos, con sus luces y sus sombras, con momentos de alegría y también de lucha, pero siempre buscando crecer, aprender y amar mejor. Gracias, mi amor. Te quiero muchísimo y ojalá lleguemos al cielo de la mano juntitos", escribió en sus redes sociales junto a un resumen de su viaje más especial.

De la piscina a las maravillosas playas del país tropical y por su cuenta de Instagram se le nota que está disfrutando de lo lindo. "Después de un viaje largo… qué gusto volver al paraíso. Rodeada de aguas turquesa, olor a coco… y dos de mis personas favoritas”, ha dicho Tamara Falcó desde su pedazo de cielo en la tierra, una tierra blanca y de categoría supreme, por cierto.

El matrimonio y la reina de corazones se encuentran en el fantástico hotel, Four Seasons de Kuda Huraa, un resort que se erige como un verdadero paraíso tropical, escenario de ensueño donde la laguna turquesa se funde con el cielo y el entorno parece sacado de un cuento. Situado en una isla propia en el atolón norte de Malé, a solo 25 minutos en lancha rápida desde el aeropuerto, combina accesibilidad con la sensación de aislamiento. Aquí, villas con techos de paja y acabados en madera y piedra evocan el encanto del estilo maldivo tradicional, mientras que cada alojamiento -desde bungalows en la playa con piscina privada hasta impresionantes villas sobre el agua con vistas espectaculares al amanecer o atardecer- ofrece confort contemporáneo y espacios íntimos.