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Carme Morales, hija de la eterna Rocío Dúrcal, se ha unido al homenaje de la cantante Gloria Estefan en Madrid. Para acompañar a la cantante en sus gran noche, llegaron hasta este lugar diversos artistas del mundo de la música y de la interpretación. Músicos como Beatriz Luengo, Manuel Carrasco o Ana Guerra, actrices como Ana Fernández o Natalia Verbeke y diseñadores de moda como Ágatha Ruiz de la Prada y Palomo Spain. Morales fue una de las invitadas y atendió de manera muy amable a la prensa. Sin ningún problema, la hermana de Shaila Dúrcal se pronunció sobre los polémicos comentarios acerca de la relación de su padre, Junior, con el cantante Juan Gabriel. “Dijeron que estaba liado con Juan Gabriel”, comentó Shaila en el programa de Joaquín Sánchez y Susana Saborido, siendo supuestamente el motivo “por el que se habían dejado de hablar”, añadía Carmen. "Cuando escuchas estas tontería, a veces, te puedes reír, pero por otro lado piensas... mi padre no está aquí. Un poco de respeto".
También en el photocall del evento, Carmen ha mostrado su preocupación por Sheila Devil, hija de Camilo Sesto, con quien tuvo buena relación en el pasado. La hija del cantante sigue en boca de todos, protagonizando momentos delicados que ponen de relieve el mal momento por el que atraviesa. Su vida estuvo ya en peligro cuando pendió de un hilo en el hospital y su madre, Lourdes Ornelas, se mentalizó de que el final estaba cerca. Se obró un milagro y la vida le dio una nueva oportunidad, que aprovechó para cambiar de género y vivir acorde con su propio ser, sin importarle qué opinaban terceras personas. Eso sí, no encarrilló su vida por completo.
"No sé nada. Me da mucha penita lo que veo y tampoco me gusta que le estén llamando e intentando entrevistar porque no está bien, que se ve no es que lo sepa yo. Hay que dejarle y ojalá su mamá ojalá pudiera coger las riendas de su vida. Él está mal, hay que respetar porque está enfermito. Ojalá pudiéramos ayudarle más", decía muy apenada.








