Manuel Carrasco (45) es la viva imagen de eso que dicen de que 'si se quiere, se puede', porque el intérprete de 'Qué bonito es querer' no siempre ha disfrutado del éxito y la gloria que tiene hoy en día. Con el bonito título de ser uno de los cantantes españoles más escuchados en las plataformas digitales en España, Manuel lo lleva todo con humildad, incluso ahora que ha sido nombrado Hijo Predilecto de Andalucía —justo 10 años después de haberle dado la Medalla de Andalucía—, un premio que recogerá el 28 de febrero junto a una paisana, Paz Vega, y que es uno de los reconocimientos más emocionantes (si no el que más) para un andaluz de pura cepa. "Es difícil explicar todo lo que siento. Gracias de todo corazón. Es todo un honor", dijo sencillamente en sus redes sociales. El artista ahora lo tiene todo: una fulgurante carrera en la música con la que siempre soñó y una preciosa familia junto a su novia de toda la vida, Almudena Navalón, y aunque la vida también le ha dado varapalos, la sonrisa nunca la ha perdido, ni siquiera cuando, de pequeño, sufrió acoso escolar: "Los niños se metían conmigo en el colegio", llegó a confesar en una ocasión.

el cantante manuel carrasco de pequeno
Facebook Manuel Carrasco Oficial

La infancia de Manuel Carrasco rodeado de pobreza

El onubense nació el 15 de enero de 1981 en Isla Cristina, en la costa de Huelva, a solo unos pocos kilómetros de la frontera con Portugal. La familia de Manuel, afincada en la Barriada Nuestra Señora del Mar, era de lo más humilde: su padre era pescador, uno de los trabajos más duros, y él se crio muy unido al mundo marinero en el que todavía sigue siendo uno de los municipios más pobres de España. El cuarto de cinco hermanos, Manuel siempre fantaseó con dedicarse a la música, y a los 11 años le regalaron su primera guitarra. Sus primeros acordes y cánticos, a pesar de su timidez, se los dedicó a su tradición marinera y a la Virgen del Mar de Isla Cristina, aunque también fue un niño muy carnavalero, y hasta llegó a ser director de una comparsa junto a sus amigos. Debutó en 1994, con solo 13 años, en 'Lienzo y pincel', y pasó por otras dos hasta tener la suya propia en 1996, 'La voz del Mar'. Posteriormente, también dirigió 'Geppetto', 'Volcán' o 'Don Juan', hasta que en 2002 le llegó la oportunidad de entrar en la Academia de 'Operación Triunfo'.

El accidente con un coche que marcó su infancia

Manuel vivió uno de los episodios más traumáticos de su vida cuando no tenía ni 10 años, y es que un atropello estuvo a punto de costarle la vida, porque las secuelas le duraron años. Se lo contó a Bertín Osborne en 'Mi casa es la tuya': "Yo estaba en la calle, era un día de lluvia, estaba corriendo y un coche se me vino encima. Me atropelló. Mi madre y mi padre se llevaron un susto grande. Me pasó con 8 años y estuve recuperándome hasta los 18".

Víctima de acoso escolar a raíz de su accidente

Como si el atropello y las consecuencias que arrastró durante años no fueran suficientes, aquello no solo le marcó la infancia, sino también su etapa escolar, porque también fue víctima de 'bullying': "Tuve que llevar un corsé durante dos años y los niños se metían conmigo en el colegio", le confesó a Bertín con cierta tristeza.

manuel carrasco en el programa mi casa es la tuya, de bertin osborne
Mediaset

Su gran aprendizaje de pequeño viviendo en Isla Cristina

Criarse en una de las ciudades más humildes de España, cuya renta per cápita en 2025 aún era de poco más de 8.000 euros, curte a cualquiera. Y quizá en los 80 y los 90 pasó penurias que otros muchos niños no, pero sin duda el sentimiento de pertenencia, la conciencia de clase y la dignidad a pesar de la pobreza de la que estaba rodeado son tres pilares que han forjado al hombre que es hoy. Así se lo contó a Esquire en una reciente entrevista: "Mira, yo me crié en un barrio en el que no teníamos nada, pero ese sentimiento, la dignidad, sí estaba presente. El sentimiento de dignidad, de no venderse a las primeras de cambio, eso sí que me lo traigo de ahí".

El mote que tenía Manuel Carrasco de pequeño

La infancia del artista no solo estuvo marcada por sus vivencias, sino también por el mote que le pusieron cariñosamente, 'Lolo', un sobrenombre con el que le conocían en su casa, en el barrio y hasta sus profesores del colegio, del que guardan un gran recuerdo. De hecho, tras su súbita fama después de 'Operación Triunfo 2002', muchos medios quisieron hablar con su entorno, y algunos de sus profesores confesaron en diversas entrevistas que 'Lolito' era un niño "encantador", "muy creativo" y muy natural. Tanto, que vaticinaron que la fama no le cambiaría tras el reality... y así ha sido.