- Rocío Flores, repasamos la vida de la hija de Rocío Carrasco
- Descubre el árbol genealógico de la familia de Rocío Jurado
- Rocío Carrasco: todos los detalles de su vida en imágenes
Rocío Flores y Gloria Camila están viviendo un momento de tensión. Después de años siendo uña y carne, tía y sobrina han vivido un distanciamiento del que todo el mundo habla pero pocos han dado detalles. De la noche a la mañana, Gloria dejó de seguir a su sobrina en redes sociales, y más tarde se confirmó que no había sido un error ni un arrebato, sino que hay una crisis abierta entre quienes han sido el mayor apoyo la una de la otra durante años. Así lo confirmaba ella misma en la tarde del 20 de marzo. Unas horas más tarde, la propia Rocío respondía a las declaraciones de su tía, sin evitar romperse al recordar todo lo ocurrido. "Llevo una semana aguantando todo, llego aquí que es mi sitio, y me rompo, es normal", confesaba.
"Ha sido una semana muy difícil, bastante complicada y nunca pensé que me vería en esta situación", comenzaba explicando Rocío rompiendo a llorar. A pesar de no querer dar detalles sobre el detonante de la situación entre ellas, sí que explicaba cómo está viviendo la situación que, para ella, es muy complicado. "Me duele muchísimo", ha confesado. "Llevo una semana aguantando. No es justo que se ponga la pelota en mi tejado".
"Me parece una situación surrealista e infantil. Gloria sabía que bloqueándome iba a salir en los medios. Lo respeto. Ella se sienta y dice que deja la pelota en mi tejado. Lo siento mucho pero yo no he empezado esto, me he preocupado toda mi vida que todas las polémicas de mi familia se queden en casa", ha sentenciado.
De hecho, ha criticado que Gloria dejara entrever en 'El tiempo justo' que ella podría ser quien hubiera filtrado detalles de su enfado, algo que tanto ella como Requejo han negado: "Voy a dejar una cosa muy clara: espero que nadie más vuelva a dudar de que todo lo que se está hablando en televisión viene filtrado por mi parte. Llevo desde el miércoles que mi teléfono va a explotar. He cogido el teléfono y contestado educadamente pero mi respuesta ha sido la misma: 'No tengo nada que decir'".
En este sentido, ha lamentado que la situación esté tan enquistada entre ellas, lamentando que ni siquiera está enfadada, sino dolida y decepcionada con su tía, y con su familia puesto que ha dejado claro que nadie se ha puesto en contacto con ella para saber cómo está. "No me voy a callar más ni comer ningún muerto", ha sentenciado.













