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Entrevistar a Pablo Carbonell se acaba convirtiendo en un diálogo enriquecedor y divertido. Está en teatro con la función 'Género de dudas', junto a Pastora Vega, despertando risas y reflexiones. Además, prepara un nuevo libro en el que da rienda suelta a su lado más espiritual. Lo suyo con el humor viene de lejos: "Ya de pequeñito mis compañeros me reclamaban para que hiciera el payaso. Naces payaso y te mueres payaso. A mí lo que me asusta es cuando me ponen de subtítulo 'humorista'. El humor me parece fantástico, pero me abruma no poder hablar en serio y tener que estar de broma. Yo con Los Toreros Muertos hago humor, pero también tengo un corazoncito sensible, y a lo mejor algún día me llaman para un papel dramático'. Hace diversas confesiones sobre su vida y asegura que "me hicieron un test para comprobar si era inteligente".
Pablo Carbonell: "Fui un estudiante nefasto"
Pablo actúa, canta, escribe… "porque tengo tendencia a ponerme retos. Fui un estudiante nefasto y me tuvieron que hacer un test para comprobar si era inteligente. A mi madre le dijeron, 'su hijo no se entera de nada', y me pasaba las clases dibujando. Pero dentro de mi clase era el que más leía y sigo leyendo. Debo tener 4.000 libros. La primera vez que dije a mis padres que no quería seguir estudiando era porque me iba a meter a ceramista. Y me puse a dar un curso y no era capaz de centrar la pella y los platos me salían volando y se rompían. Y por ahí fue cuando conocí a Pedro Reyes y empezamos a hacer teatro callejero. De ahí fuimos a salas y de las salas al Rockola, y de ahí a 'La bola de cristal'". 'Género de dudas' aborda la hipocresía y los prejuicios sociales, en ese sentido confiesa que ha sido "más bien un tío prejuicioso y luego la vida te va enseñando que no los debes tener. Pero me imagino que por incultura he debido ser prejuicioso. Me he ido formando y me he convertido en una persona casi zen".
Pablo Carbonell: "Estoy escribiendo un libro sobre Jesús"
La verdad es que no le imaginaba tan espiritual: "Es que últimamente me he puesto a estudiar las religiones y el espíritu. Me entrevistaron de una revista religiosa y me entró la curiosidad de investigar la vida de Jesucristo a nivel histórico. Y me propusieron que yo, ateo, escribiese un libro sobre Jesús, y me he puesto a ello; he de entregarlo en septiembre. La que me lo ha leído, de la editorial, me dijo que se estaba descojonando, pero mi intención no era del todo esa". Me confiesa de dónde le viene ese gamberreo: "Mi padre no era gracioso y mi madre tenía una mala hostia muy graciosa. No sé de dónde viene, pero en mi casa todos mis hermanos están bastante locos. Mi padre se preguntaría cuál es el problema cromosómico para tener unos hijos tan zumbados".
Pablo Carbonell: "En los 80 yo estaba muy alcoholizado, todo el día en los bares"
Tiene dos hijas y una de ellas ha decidido seguir sus pasos: "Mafalda quiere hacer esto y dentro de poco estrena una película, 'Todos los colores', sobre los retos que supone hacerse mayor. Ha salido a mí, tiene su propio mundo y es feliz. Tiene 17 años, no me echa mucho de menos y cuando voy a verla va a su rollo. Me perdí un poco más a mi hija mayor, Carlota, pero no fue por la profesión, sino porque en los años 90 yo estaba muy alcoholizado. De hecho, no me maté porque mi profesión me gusta mucho". Pero apareció 'Caiga Quien Caiga' y le rescató: "Yo estaba a punto de vender mi casa, porque no podía pagar la hipoteca, y de repente ese programa me salvó la vida y me sacó de la ruina". Mirando atrás, le hubiera gustado no haber perdido tanto tiempo: "No haberme bebido lo que me llegué a beber. Hubo una época en la que estaba todo el día en bares, me podría haber ahorrado mucho sufrimiento".
Pablo Carbonell: "No se puede hacer humor riéndote de los débiles"
Sobre los límites del humor, ha llegado a la conclusión de que "no se puede hacer humor de arriba hacia abajo. No te puedes reír de una persona que no está a tu nivel. Te puedes reír del poder, pero no de los pobres. Cuando hacía mimo callejero, me puse a imitar a un anciano que caminaba detrás de él, y noté que a la gente no le hizo gracia. Y entendí que no se puede hacer humor riéndote de los débiles". A día de hoy sigue al frente de Los Toreros Muertos, que siempre estuvieron al margen de las modas "porque el sentido del humor no se pasa de moda. Somos el único grupo que hace rock satírico, ecléctico e iconoclasta. Lo nuestro tuvo sentido para acabar con La Movida, la enterramos". Ha trabajado con muchos grandes y le hizo especial ilusión "la primera vez que me crucé con Gurruchaga, en 'La bola de cristal', para mí él estaba en otro planeta. O trabajar con los de Tequila. Y me he visto cantando con Los Rodríguez y Sabina , en el mismo escenario, y ni me acuerdo, porque era la época en la que bebía". Pero en muchas cosas sigue siendo el mismo de cuando empezó: "Aparte de que sigo estando igual de bueno, sigo siendo una persona que aprende todos los días. El día que pierda la curiosidad me habré muerto".
La foto favorita de Pablo Carbonell
"Me gusta mucho esta fotografía, porque muestra la complicidad que tengo con mi hija Mafalda. Es de una serie de fotos en las que ambos jugamos a hacer el espejo del otro y nos imitamos".
Agradecimientos: Teatro Infanta Isabel. C/ del Barquillo, 24, Madrid.

















