Roberto Leal es, probablemente, una de las caras más reconocibles de la televisión actualmente. El sevillano lo ha presentado todo: 'Pasapalabra', 'El Desafío', 'Operación Triunfo'... y es que, aunque también fue reportero en TVE cuando empezó a dar sus primeros pasos en la tele, ha encontrado su 'zona de confort' en los concursos. A sus 46 años (cumplirá los 47 en breve, el 28 de junio), Roberto puede presumir de tener una carrera intachable, pero su éxito no se entiende sin la educación, los principios y los valores que le inculcaron sus padres desde bien pequeño, porque ha reconocido en más de una ocasión que hubo una época en su adolescencia en la que estuvo muy perdido: "Nunca pensé en estudiar Periodismo", confesó en 2019 en una entrevista que concedió a DIEZ MINUTOS.
Roberto nació y se crio en Sevilla (1979), concretamente en la localidad de Alcalá de Guadaíra. Su sueño era ser futbolista, como el de tantos otros niños, pero viendo que "era muy malo" (dicho por él mismo), y aprovechando que siempre ha tenido una fuerte vena artística, también quiso ser dibujante. Sin embargo, su padre (fallecido en 2019) le dio uno de los mejores consejos que consiguieron cambiarle el 'chip': "Estudia, que yo no he podido". Debido a las circunstancias de su infancia, Pepe Leal tuvo que ponerse a trabajar con solo 11 años, algo que ningún padre quiere para su hijo. Por eso, a día de hoy, teniendo Roberto dos retoños, es capaz de reconocer el esfuerzo que su padre —que era albañil con su sueldo bastante modesto— y su madre, Mercedes—costurera y ama de casa— hicieron para que él tuviera un futuro mucho mejor: "Mi padre hablaba poco, pero cuando hablaba, hablaba [...]. Yo tengo opciones porque tú y mamá, con vuestro esfuerzo, me podéis pagar una carrera", admitió que le dijo hace años a su padre, en una entrevista en el programa de La Sexta 'El camino a casa'.
Roberto Leal habla de su vida de pequeño
A diferencia de otros compañeros de profesión, Roberto siempre ha sido un hombre que ha hablado de su vida personal de la forma más natural, y así se lo confesó a Rosa Villacastín en DIEZ MINUTOS: "Yo tengo mi manera de entender la vida, como una herencia de mi padre, y es que 'trabajo llama a trabajo': para que te llamen, tienes que estar en activo y demostrar que vales. Yo, desde pequeño, he trabajado mucho con mi padre, le echaba una mano en la obra, incluso estando en la Universidad", contó. Pero también de su madre ha heredado grandes principios, como el de buscar la felicidad en todo lo que haga: "Mi madre me enseñó a reírme, a tratar de ser feliz y disfrutar de cada momento, porque al final tengo familiares que se han ido jóvenes por una enfermedad y siempre dice lo mismo: 'aquí estamos de paso'", contó.
El sevillano no puede quejarse de la infancia que tuvo, y es que nunca le faltó de nada. Reconoció que todos los recuerdos que atesora de cuando era pequeño "son muy bonitos": "Vivíamos en Alcalá de Guadaira, un pueblo de Sevilla: mi padre era albañil; mi madre, ama de casa y costurera; por las mañanas hacía las faenas de la casa y por las tardes iba a corte y confección, y después a recogernos al colegio, porque mi padre echaba muchas horas en la obra. Se prejubiló joven porque le dio un infarto. Gracias a Dios, nunca hemos tenido ningún bache", contó en DIEZ MINUTOS.
La 'gamberrada' de Roberto Leal en el colegio: "Qué bonito"
Haber tenido una infancia de lo más cómoda y normal no eximió a Roberto de traer de cabeza a sus padres, aunque solo fuese a veces. De hecho, en la entrega del programa 'El camino a casa' que protagonizó en 2025, Roberto hizo un repaso por sus años de niñez y adolescencia, visitando incluso su colegio. Un centro que tendrá siempre su huella por 'culpa' de la gamberrada que hizo con solo 13 años: un graffiti que sigue allí desde el año 1992, y que reza, a lápiz, 'Roberto Leal Guillén 92'. "Qué bonito, tío", dijo emocionándose, mientras añadía, a tiza, 23 años después, un nuevo mensaje en la misma columna de ladrillos: "He vuelto".
El primer beso de Roberto Leal en el cole: "No sé ni siquiera si fue beso"
Su época escolar la recordó Roberto con mucho cariño, e incluso el presentador, Albert Espinosa, consiguió sonsacarle quién fue la primera chica que le gustó, con beso incluido, a la que llamaban 'Dientes de plata' por su ortodoncia: "Y luego la ortodoncia la tuve yo, fíjate", dijo entre risas para dejar claro que el karma puede ser cruel. "Mi primer beso fue con esta niña, pero fue una cosa muy rápida, no sé ni siquiera si fue beso. Fue como David el Gnomo y Lisa, casi con la nariz... y fue precisamente con una niña que se llamaba Elisa", confesó, aunque no fue la última, porque también admitió que más tarde le gustó otra. ¡Menudo rompecorazones!















