Carlos Alcaraz se ha sumado a la ya interminable lista de famosos-entre los que se encuentran Rafa Nadal o Messi- que deciden llevar su descanso estival al siguiente nivel y hacerlo navegando. Y qué mejor que surcar las aguas del Mar Mediterráneo, a bordo de su propio catamarán. El tenista español firmó hace meses la adquisición de un Sunreef Ultima 88, un catamarán de última generación valorado en los 10 millones de euros y diseñado completamente a su medida. Ha sido el propio Carlos Alcaraz el que se ha encargado, junto este astillero polaco -en la que también ha confiado Fernando Alonso-, en convertir este embarcación en su refugio perfecto. Un yate en el que desconectar del trabajo, recargar energías y disfrutar del Mediterráneo con el máximo lujo y privacidad. Un catamarán de 27 metros de eslora que promete ofrecer veranos inolvidables al tenista murciano.
Tal y como señala el astillero polaco "Alcaraz empezó a buscar un yate que le ofreciera tanto relax total como la plataforma ideal para disfrutar de los deportes acuáticos con familia y amigos. Su búsqueda le llevó finalmente a Sunreef Yachts y a la decisión de encargar el ULTIMA 88".
"El yate perfecto para desconectar y recargar energía"
"Decidí encargar el ULTIMA 88 con Sunreef porque siento que no solo son expertos en catamaranes de lujo, sino verdaderos creadores de tendencias. Construir con ellos me da la confianza de que será el yate perfecto para desconectar y recargar energía. Siento que Sunreef y yo compartimos el mismo espíritu dinámico: somos una combinación perfecta", confesaba el tenista a la naviera al adquirir su catamarán hace tan solo unos meses.
Así es el catamarán de lujo de Carlos Alcaraz
Lo primero que salta a la vista del Sunreef Ultima 88 es su revolucionario diseño. Combina a la perfección las mayores ventajas de un catamarán -como son su estabilidad y amplitud- con la velocidad y agilidad de una lancha rápida.
Un hotel de lujo flotante
El catamarán Sunreef Ultima 88 elegido por Carlos Alcaraz es un auténtico hotel boutique de lujo flotante. Su diseño interior destaca por cuidada distribución en la que la luz natural es la gran protagonista. Ofrece nada más ni nada menos que 387 metros cuadrados de espacio habitable. Una embarcación de lujo diseñada para alojar cómodamente hasta 10 huéspedes distribuidos en 5 lujosos camarotes (tres dobles y uno de camas gemelas), además de contar con zonas separadas para una tripulación de hasta 5 miembros que garantizan un servicio impecable y la máxima privacidad para el tenista.
El gran protagonista, sin duda, es el camarote principal. Cuenta con grandes ventanales que permiten la entrada de luz natural que permite disfrutar de espectaculares amaneceres y atardeceres en alta mar.
Otro de los 'highlight' de este catamarán es el salón. Los ventanales laterales se distribuyen sin apenas interrupciones a lo largo del salón y caen a una altura muy baja respecto a la línea de flotación lo que se traduce en una espectacular conexión visual con el mar. Cuenta además con almacenamiento oculto y vinoteca integrada.
Pensado para disfrutar al aire libre
El placer al aire libre es prioritario en este modelo, algo que tiene mucho sentido para Carlos Alcaraz. Con un Ocean Lounge en la popa que cuenta con un garaje a medida ideal para motos de agua y juguetes acuáticos eléctricos, facilitando un acceso rápido a la diversión marina.
La cubierta superior está completamente despejada y pensada para el relax absoluto bajo el sol o las estrellas. Dispone de amplias zonas de sofás, solárium con tumbonas integradas y comedores exteriores ideales para cenas estivales.






















