Paula Echevarría está atravesando uno de los momentos más difíciles de vivir tras la muerte de su padre. Luis Ángel Echevarría fallecía a los 76 años el pasado 30 de julio tras un tiempo delicado de salud. Aunque ahora Paula lo vea todo muy negro, en algún momento conseguirá convivir con la ausencia de su padre, que siempre fue un gran pilar para ella, y poco a poco la actriz está recuperando la normalidad en su vida mientras gestiona el dolor de una pérdida tan dura. De hecho, poco después del fallecimiento de Luis, Paula le dedicaba una preciosa dedicatoria en sus redes sociales a modo de último adiós, y este 4 de agosto, tras dejar pasar unos días, ha vuelto a aparecer para compartir una nueva reflexión que no ha dejado indiferente a nadie: "Que lo que tengo roto encuentre su propia forma de brillar".
Todavía muy compungida, Paula Echevarría encontraba en las redes sociales un post con el que parecía sentirse muy identificada, y lo compartía con sus casi 4 millones de seguidores en Instagram para dejar claro cómo se encuentra en estos momentos: "A la vida le pido que lo que tengo roto encuentre su propia forma de brillar". Unas palabras que, sin lugar a dudas, dejan claro cómo se siente la actriz en estos momentos, pero que son parte de un post más largo que compartía unas horas antes el escritor valenciano Mario Miret Lucio.
La reflexión de Paula Echevarría tras la muerte de su padre
Las palabras del post que compartía el valenciano han resonado fuerte en Paula, y esto es todo lo que decía en él: "A la vida le pido que, al verme, piensen 'se nota que es hija de sus padres'; a la vida le pido que mi padre nunca deje de ser mi ejemplo, mi fuerza y mi guía; a la vida le pido que mi abuela vea todos los sueños que me quedan por cumplir; a la vida le pido coincidir, conectar y crear el mejor equipo posible; a la vida le pido un poco más de paciencia conmigo misma; a la vida le pido mirar atrás sin dolor, solo con orgullo por lo que logré; a la vida le pido que lo que tengo roto encuentre su propia forma de brillar; a la vida le pido pizza, mi gente y un buen festival de música; a la vida le pido que mis amigas sigan siendo el hogar que necesito; a la vida le pido no olvidar nunca de dónde vengo", reza la publicación.
Ahora, Paula Echevarría se apoya en su madre, Elena Colodrón, que ha quedado viuda, pero también en su marido, Miguel Torres, que no se ha separado de ella en ningún momento estos días; en sus hijos, Daniella y Miki, que lloran la muerte de su abuelo, y también en su hermano, su cuñada y sus sobrinas, que, como ella, tendrán que aprender a vivir, haciendo piña, sin un ser tan querido como era el patriarca de la familia.















