Fran Rivera ya está relajándose en las playas de Cádiz con sus tres hijos pequeños (Carmen, Curro y Nicolás) y su mujer, Lourdes Montes, tras un año algo complicado con el susto por la cogida de Roca Rey -el nuevo novio de su hija Tana- o el ictus que sufría recientemente Kiko Rivera, un hermano con el que Fran parece que está acercando posturas tras años sin hablarse. Cádiz, y más específicamente Chiclana de la Frontera, es un destino que ya se ha convertido, desde hace algunos años, en refugio de verano para la pareja, y este año, más que nunca, están desconectando en familia. El propio Fran, aunque no es especialmente constante con sus redes, ha querido postear en Instagram algunos detalles de su escapada, y ha aprovechado para desvelar su rincón favorito para comer cuando está allí, del que ha dicho tajante para no dejar ni una duda sobre su calidad: "No es que se coma bien, es que se come increíblemente bien".

El torero, ya retirado de los ruedos desde 2017, se refería al conocido chiringuito La Loma, un restaurante a pie de playa que cada año se consolida como uno de los mejores de la zona; y no lo decimos nosotros: la Guía Repsol le concedió en 2025 un Solete Repsol, un reconocimiento que, a diferencia de los Soles tradicionales —que suelen ir destinados a alta cocina—, estos premian lugares más humildes como bares, tascas, cafeterías o, como en este caso, chiringuitos peculiares y de buena calidad. Y ni Fran ni la Guía Repsol deben estar equivocados, porque Feliciano López también ha pasado por sus mesas, y el presentador Carlos Sobera también confesó no hace mucho que es uno de sus lugares favoritos para comer cuando veranea en Cádiz.

Menú y precios del chiringuito La Loma: ¿Qué comieron Fran Rivera y Lourdes Montes?

"Todos los años, nuestra parada obligatoria en Novo Sancti Petri es el hotel Hideway, que está magnífico, y por supuesto comer en el chiringuito La Loma. Espectacular", señalaba Fran en un post de Instagram, en el que también compartía imágenes de los platos que habían probado Lourdes y él, como el tartar de atún rojo de almadraba (27 euros), los langostinos tigre a la plancha (14 euros), los dados de atún fritos marinados en salsa de soja y salsa kimchi (19 euros) o el lomo de lubina al aceite de oliva (25 euros). "No es que se coma bien, es que se come increíblemente bien. Y si la comida está bien, la gente que trabaja allí ya... bueno, impresionante", añadía Fran, feliz tras comerse su manjar a pie de playa y con vistas al mar.

Eso sí, la carta de La Loma es mucho más amplia (4 páginas llenas de entrantes, platos principales, mariscos, pescados, carnes, ensaladas, bebidas y postres, con variaciones entre el menú de día y el de noche), y en ella podemos encontrar otras exquisiteces como la suprema de salmón con setas, ajo y mantequilla (23 euros); mejillones con sal, laurel y limón (16 euros); carrillera de cerdo ibérico guisada (21 euros); ensalada de tomate negro, burrata fresca, melón amarillo y aceite de albahaca (18 euros); las clásicas tortillitas de camarón (3,50 euros/ud); cazón en adobo (15 euros); filete de ventresca de atún rojo a la plancha con patata panadera (28 euros); paellas o hamburguesas, entre otras muchas cosas para elegir.

El diestro sevillano ha dejado claro que es uno de sus locales fetiche en la zona, aunque deja claro que es mejor ser previsores, porque sin reserva va a estar complicado que nos atiendan: "Es una escapada que nos obligamos a hacer porque es maravillosa, y, si podéis, id al chiringuito La Loma... si conseguís mesa". Sobre el precio, a él no le parece caro, aunque la media puede salir a unos 30 o 40 euros por comensal. "¿Es caro...? Con la calidad que dan, yo diría que... bueno. Calidad excepcional, todo, y el trato mejor todavía", aclaraba Fran para justificar el precio. Sin duda, un lugar para tener en cuenta si estamos cerca.