Tana Rivera se ha llevado uno de sus primeros sustos en su recién estrenada relación con Roca Rey. La noticia de que eran pareja saltaba hace solo unas semanas, y la confirmación ha venido poco a poco, pero esta ilusión del principio se ha visto empañada por la grave cogida que sufrió el diestro en la Maestranza en la tarde del 23 de abril, en plena Feria de Sevilla, que incluso le obligó a tener que ser trasladado de urgencia a la enfermería para ser intervenido. El torero sufrió una cornada con doble trayectoria de 20 y 15 centímetros en el muslo derecho, y se encuentra en estado grave. Una cogida que se suma a la que Morante de la Puebla protagonizó en la zona rectal solo unos días antes, y que ya han convertido a esta Feria de Abril en la más accidentada y sangrienta de los últimos tiempos. Morante ya se recupera favorablemente, tal y como él mismo ha expresado públicamente, pero ahora los ojos de todos están puestos en Roca Rey, especialmente los de Tana, que se mostró de lo más preocupada cerca de la enfermería, tal y como muestra el vídeo sobre estas líneas.
La aristócrata, hija de Fran Rivera y Eugenia Martínez de Irujo, no se quiso mover de La Maestranza hasta asegurarse de que todo iba más o menos bien dentro de la gravedad del asunto. Las imágenes muestran un momento de gran tensión, pero en el que a la joven no le faltó el apoyo y abrazos de varios de sus amigos, como Tomás Páramo -marido de la influencer María G. de Jaime, de la que Tana también es muy amiga-, y también el de su padre.
Fran Rivera, feliz pero 'preocupado' con la relación de Tana Rivera y Roca Rey
Fue el padre de Tana, Fran, el que hace unos días confirmó, a su manera, la relación de su hija con Roca Rey con unas palabras clave: "Yo lo que deseo es que mi hija sea feliz y, bueno, es su decisión", señaló ante la prensa, si bien las pruebas de que los dos jóvenes estaban saliendo ya estaban ahí, y es que, desde que saltó la noticia, Tana, como buena enamorada, ha jugado al despiste. Eso sí, como si fuera una cruel broma del destino, Fran ya vaticinó algo: "La vida de un torero no es fácil, es dura, es muy sacrificada, y ella la conoce perfectamente". Unas palabras que ahora toman un peso especial tras esta preocupante cogida, que ha puesto al límite a Tana, que se ha llevado su primer gran susto.
















