A Miguel Ángel Muñoz (43) no se le borra la sonrisa en las seis horas largas que duró la sesión de fotos para la revista 'Men's Health'. Y eso que lo metimos en la piscina del Hotel Nômade Temple hasta hacerlo tiritar. Y eso que acaba de vivir una pérdida, otra. Y eso que dice que, por el duelo, todo le cuesta una barbaridad y no está, como a él le gustaría, al 200%. Pero con Miguel Ángel Muñoz, un generosísimo 50% da para mucho. "Hago terapia desde hace veinte años y eso me sostiene", asegura.

Llevas trabajando desde los diez años. O sea, que has cotizado más de treinta. Te queda poco para jubilarte…

[Ríe] Bueno, realmente no son treinta años los que llevo cotizados, porque a los actores nos dan de alta y baja por obra… Pero sí, hace ya más de 32 o 33 años desde mi primer trabajo.

¿Se te ha pasado volando?

Se me ha pasado rápido, pero soy muy consciente de todos esos años, de todas las experiencias que he vivido. Piensa que, a pesar de que mi principal actividad ha sido interpretar, he hecho muchas cosas: bailar, cantar, mucho teatro, he dirigido pelis… Son muchas cosas y muchos años… A veces echo la vista atrás y digo: "¡Madre mía! ¡Si hay material para un biopic ya!".

¿Y cómo te llevas con el paso del tiempo?

Me llevo bien. En el caso de los actores, nos hace mejores, porque cuantas más vivencias tengas, buenas o no tan buenas, más tendrás a la hora de interpretar. Y dejando a un lado la profesión, todo te ayuda a evolucionar, a crecer, a intentar ser mejor persona. Y en eso estoy. Pero cuidado: todavía me considero muy joven. Me falta mucho por aprender.

miguel angel munoz posa para su entrevista con la revista men's health
Félix Valiente
Jersey de Nude Project, y calzoncillos de Eme Studios.

¿De todo se aprende? ¿Hasta de lo muy malo?

Sí, claro. Todo lo bueno tiene una cara B. Muchas veces, cuando he tenido momentos de máxima felicidad, el día antes, el día después o esa misma semana había también algo tremendamente difícil con lo que lidiar. Pero estoy seguro de que cuanta más capacidad tenemos para sentir las emociones que no nos gustan, más capacidad tenemos también para disfrutar y ser felices.

Siempre te has cuidado, has entrenado… A partir de los cuarenta, ¿has tenido que mover alguna ficha?

Pues las estoy empezando a mover ahora, fíjate. Nunca he sido demasiado rutinario, y ahora me he dado cuenta de que la rutina me hace mucho bien. Me obligo a sacar cada día unos minutos para mover el cuerpo, para jugar un partido de pádel, correr por El Retiro, lo que sea. Y si ya le añado cinco minutos de meditación, pues miel sobre hojuelas.

miguel angel munoz posa para su entrevista con la revista men's health
Félix Valiente
Camiseta de Bread and Boxers, pantalón de Fursac y gafas de Oliver Peoples.

¿Cuántas veces te has preguntado cuál es tu fórmula mágica para estar así con 43 años?

Siempre digo que gran parte es genética… Es verdad que mucha gente me dice: "Eso no te lo crees ni tú, seguro que te matas a entrenar". Y no me mato a entrenar, pero sí he hecho deporte todos los días de mi vida desde hace más de veinte años. Cuanto más variados, mejor. Porque me divierte, porque me hace feliz.

Variedad en el deporte y variedad en tu carrera: actor, cantante, presentador, cocinero, piloto… ¿Qué te queda por hacer?

¡Uf! Mil cosas: sacarme el PPER para llevar barcos, el carnet de piloto de avionetas y de helicópteros, hacerme paracaidista… Y, profesionalmente, muchísimos personajes por interpretar y espero que muchísimas películas por dirigir. Tengo muchas historias que contar. Las dos pelis que he dirigido no podía no haberlas hecho, más allá de lo que luego pase a nivel de éxito y de reconocimiento. Ha sido algo terapéutico para mí.

"No estoy al 200% como estaría si no hubiese fallecido mi madre, pero aquí estoy"

¿Esa necesidad de hacerlas, esa verdad, ha sido parte del éxito de, por ejemplo, '100 días con la Tata'?

Es posible. Cuando algo es verdad, no puedes dejar de mirarlo. Te toca. Y la Tata es tan de verdad, tan honesta, que te quedabas impactado y era muy fácil compararla con tu abuela o con tu madre… Creo que en 'La última vuelta', la película que acabo de dirigir, también hemos conseguido capturar la misma verdad.

miguel angel munoz posa para su entrevista con la revista men's health
Félix Valiente
MAM posa con un total look de Emporio Armani.

En 'La última vuelta' hay mucha verdad… y 400 horas de rodaje.

Sí, claro, porque hay dos mundos. El de las carreras de coches, y luego, de fondo, el de la muerte y el duelo, y cómo escapamos de ellos, en mi caso a 200 km/h en un coche de carreras. Me agarraba a eso porque estaba sufriendo tanto con la muerte de mi Tata que no lo podía soportar. Según ha pasado el tiempo, la película ha cobrado más sentido todavía. Perdí a mi Tata, a mi tío, a mi íntimo amigo Pepe Casanova… y ahora a mi madre, que, además, aparece en la película. Me hace mucha ilusión tener ese recuerdo suyo en algo tan personal para mí y en lo que a ella también le apetecía estar.

¿Madurar es también acostumbrarse a dejar ir a la gente?

Sí, inevitablemente. Y ese es el motivo por el que he hecho la película. Hablamos muy poco del duelo y de la muerte. Nos da muchísimo miedo. Durante el año del rodaje hice una formación sobre duelo y final de la vida, y en cuanto la acabé, falleció mi Tata, falleció mi tío, mi amigo Pepe, ha fallecido mi madre… Es dolorosísimo. Han sido tres años muy muy complicados, los más difíciles de mi vida a nivel emocional. Por suerte, aquella formación me dio ciertas herramientas y muchos compañeros en los que me apoyo…

miguel angel munoz posa para su entrevista con la revista men's health
Félix Valiente
Camisa y pantalón Nude Project.

Me da la sensación de que durante todos estos años te has preocupado de estar fuerte físicamente, pero todavía más mentalmente.

Sin duda. Hago terapia desde hace veinte años, y eso es lo que me sostiene. Yo necesito sí o sí una hora a la semana con mi terapeuta y cada cierto tiempo hacer otra terapia más inmersiva, grupal, otras formaciones. Eso lo necesito muchísimo más que la alimentación o que el gimnasio.

"Madurar es acostumbrarse inevitablemente a dejar ir a la gente que quieres"

¿En lugar de veinte años de terapia hubieras necesitado cuarenta si cuando hiciste 'Un paso adelante' hubiera habido redes…?

Pues quizás sí. Piensa que fue como 'La Casa de Papel' sumándole 'Élite', y encima con conciertos con la cantidad de gente que mete Bad Bunny en el Metropolitano. Si hubiéramos tenido redes sociales, nos hubiéramos vuelto locos. Yo llevaba un Porsche Carrera 4 Sport, seis tipos de seguridad cuando íbamos a un concierto… Imposible no creerse Dios en ese momento. Por suerte, el no tontear con las drogas y el alcohol, y que mis amigos fueran los mismos de siempre, me mantuvo con los pies en la tierra. Y a pesar de todo, en muchos momentos fui estúpido. Me veo en algunas entrevistas y me daría tres bofetones. No nos prepararon para ese éxito, y a veces te ponías una coraza o pensabas que llevar el personaje a la entrevista era buena idea…

miguel angel munoz posa para su entrevista con la revista men's health
Félix Valiente
Dándose un baño con traje de Fursac.

Alejo Sauras, que también fue portada de 'Men's Health', nos contó que algún jamón se llevó de 'Los Serrano'. ¿Tú te llevaste algo de UPA?

Miles de cosas. Sobre todo de vestuario. Todavía tengo camisetas de tirantes, los pantalones esos de la marca Cannibal, que eran como de terciopelo, ajustados; las zapatillas Capezio, que hasta me las he puesto para ensayar. Por tener, tengo hasta dos sillones que había por allí, uno azul y uno granate.

¿Y con la gente de UPA seguís teniendo grupo de WhatsApp?

Sí, sí. Tenemos un grupo en el que estamos Beatriz, Mónica, Pablo y yo. Silvia no sé por qué no está allí. Durante un tiempo no sé si también estuvieron Natalia y Asier. A Asier le tengo muchísimo cariño y él a mí también. En general, he mantenido el contacto con mis compañeros de trabajo. Es verdad que no es una relación de amistad tan estrecha, porque me gusta mucho cuidar a mi gente y si uno tiene un abanico inmenso, la cosa se complica.

Cada año te planteas por lo menos un reto. ¿Ser portada de 'Men's Health' era uno de tus retos para 2026?

No, no: ser portada de 'Men's Health' lleva siendo un reto desde hace muchísimos años. Hace un montón, como en 2004 o 2005, me propusieron hacerla y yo por aquel entonces dije: "No, es que no me voy a quitar más la camiseta…". Me la había quitado tanto en UPA, que durante unos cuantos años, no me daba la gana de enseñar los abdominales. Ya los había enseñado demasiado en la 'Bravo', en el 'Nuevo Vale', en la 'Loka'... Veintipico años después, qué suerte que me han aguantado los abdominales para poder hacerla…

Es que lo que más nos interesa en 'Men's Health', más allá de los abdominales, es la historia que hay detrás…

Sin lugar a dudas, sin lugar a dudas. Es verdad que ahora tengo muchas más cosas que contar, más allá de quitarme la camiseta. Así que nunca es tarde.

¿Y ya tienes el reto planteado para el año que viene?

Pues no. Es que estos tres últimos años han sido tan difíciles a nivel emocional, que no he tenido el ánimo de ponerme retos. No estoy lo suficientemente fuerte como para poner ahí el foco. Bastante tengo con llevar la vida lo mejor que puedo. Cuando uno está en proceso de duelo, todo cuesta una barbaridad.

Por eso te agradezco mucho que estés hoy aquí.

Y yo te agradezco que me lo agradezcas, pero para mí el trabajo es sagrado. En 32 años que llevo en esto, no he faltado ni un solo día a trabajar. He ido de todas las maneras: con dos dedos rotos, con un orzuelo, con un derrame, con fiebre… Era algo que mi Tata llevaba a gala, y yo también. Y no es por refugiarme en el trabajo. Las cosas hay que vivirlas, te tienen que atravesar. Pero bueno. No estoy al 200%, como estaría si no hubiera fallecido mi madre, pero aquí estoy.

Entrevista: Jordi Martínez | Fotografía: Félix Valiente