Llega la nueva edición de 'Supervivientes: All Stars' y, sin duda, Rosa Benito es la concursante que más expectación ha levantado. La que fuera cuñada de Rocío Jurado ya ha puesto rumbo a Honduras para el estreno del reality este jueves 10 de septiembre, un programa en el que ya concursó hace 15 años y en el que logró el triunfo. Ese triunfo no solo le dio el título de ganadora, sino que supuso una revolución total en su vida. Tenía entonces 55 años y su participación marcó un antes y un después personal y profesional. Para ella, supuso sentir que era reconocida por ella misma y no por su familia, y le hizo replantearse su propia vida y su matrimonio. Ahora, con 70 años, tiene un objetivo y es, según ha confesado, dar voz a las mujeres de su edad y demostrar que pueden con todo. Para analizar su participación, hemos consultado a la psicóloga sanitaria Leticia Martín Enjuto, que asegura que Rosa ya no es la mujer de hace 15 años y que esta experiencia es completamente diferente por su situación vital. Para la experta en psicología, se enfrenta a todo un reto pero tiene claro cómo enfocarlo. "Es importante no convertir la edad en el criterio desde el que valorar su propia experiencia", asegura.
"El regreso de Rosa Benito a 'Supervivientes: All Stars', quince años después de haber vivido allí una de las experiencias que más marcaron su vida, me parece especialmente interesante desde el punto de vista psicológico. En 2011, su paso por el programa coincidió con una etapa personal de enorme intensidad y supuso, en muchos sentidos, un punto de inflexión para ella como mujer. Ahora vuelve con 70 años y en una situación vital completamente diferente".
La psicóloga Leticia Martín Enjuto sobre Rosa Benito: "Ya no es la mujer que llegó a Honduras en 2011"
Leticia explica que regresar a un sitio donde vivió situaciones muy intensas puede marcarle. "Cuando regresamos a un lugar o a una experiencia que tuvo un significado importante para nosotros, pueden reaparecer recuerdos, emociones e incluso sensaciones que creíamos olvidadas", explica la psicóloga. Pero puntualiza que "no significa necesariamente regresar al pasado. Puede ser una oportunidad para mirarlo desde otra perspectiva y darle un significado nuevo". En este sentido, recuerda los cambios que ha experimentado Rosa Benito en estos años. "Ya no es la mujer que llegó a Honduras en 2011, han pasado quince años, ha vivido otras experiencias y ha construido una identidad diferente. En ese sentido, esta aventura puede ser también una forma de comprobar cómo ha cambiado ella y qué recursos tiene ahora para afrontar situaciones que en otro momento de su vida tuvieron un enorme impacto emocional".
El miedo es algo que puede estar presente en esta situación y que puede afectarle. "Uno de los aspectos que más me interesa psicológicamente es el miedo. Rosa ha reconocido que tiene miedo y, especialmente, que las alturas son uno de sus temores. Tendrá que enfrentarse además al salto desde el helicóptero, que puede convertirse en uno de los momentos más exigentes para ella. Y aquí hay una idea que considero importante: ser valiente no significa no tener miedo. De hecho, muchas veces la valentía consiste precisamente en sentir miedo y, aun así, decidir avanzar. El objetivo no tiene por qué ser conseguir que desaparezca el miedo antes de enfrentarse a una situación, sino aprender a regularlo para que no termine tomando las decisiones por nosotros".
Sobre los posibles condicionantes de la edad, Leticia lo tiene claro. "A los 70 años, además, ese desafío tiene un componente añadido. Socialmente, todavía existen muchas ideas preconcebidas sobre lo que una persona 'debería' hacer o dejar de hacer a determinadas edades, y especialmente sobre lo que se espera de las mujeres", asegura. Tiene claro que la edad "evidentemente implica unas condiciones físicas que deben respetarse y no tiene sentido negar las limitaciones que puedan existir. Pero una cosa es reconocerlas y otra muy distinta asumir que cumplir años significa renunciar automáticamente a los retos, a la aventura o a la capacidad de sorprendernos a nosotros mismos. Desde la psicología, poder seguir planteándonos objetivos y experiencias nuevas puede contribuir de manera muy positiva a nuestra percepción de competencia y autoestima".
Leticia Martín Enjuto, sobre Rosa Benito: "Lo importante no es la edad, sino que cualquier relación se construya desde la libertad"
La experiencia de Rosa Benito en el reality de Telecinco, donde destaca entre los ganadores del concurso, le supondrá más retos añadidos, como el convivir y competir con personas más jóvenes. "En una situación tan exigente como la que plantea 'Supervivientes', es fácil caer en la comparación: quién aguanta más, quién tiene más resistencia, quién supera antes una prueba o quién se recupera mejor". Pero la psicóloga hace una clara recomendación y asegura que "creo que para Rosa puede ser especialmente importante no convertir la edad en el criterio desde el que valorar su propia experiencia. Cada etapa de la vida aporta recursos diferentes. Quizá no tenga la misma capacidad física que un concursante de 25 años, pero cuenta con algo que tampoco puede aprenderse de un día para otro: experiencia vital, capacidad para gestionar determinadas situaciones y un conocimiento mucho mayor de sí misma".
En la anterior edición en la que concursó Rosa Benito, casada entonces con Amador Mohedano, estableció una gran amistad con José Manuel Montalvo. La psicóloga explica que "en este tipo de contextos también existe la posibilidad de que aparezcan vínculos afectivos muy intensos. El aislamiento, la convivencia permanente y el hecho de compartir situaciones de cansancio, miedo, hambre, incertidumbre o vulnerabilidad pueden hacer que las personas conecten emocionalmente con mucha rapidez". Sería algo que tampoco se puede descartar en esta nueva edición del reality de superviviencia. "Si durante el programa surgiera una especial complicidad con algún concursante, sería algo muy positivo a modo de punto de anclaje. Eso sí, conviene diferenciar entre la intensidad emocional propia de un contexto extraordinario y un vínculo que realmente pueda mantenerse fuera de él. A veces vivimos una experiencia muy intensa junto a alguien y esa intensidad puede hacernos sentir una conexión mayor de la que realmente existe cuando recuperamos nuestra vida cotidiana".
"También me parece importante que, si aparece algún tipo de interés afectivo, no lo valoremos desde los prejuicios relacionados con la edad. Existe una tendencia a pensar que determinadas experiencias (enamorarse, sentirse atraída por alguien, ilusionarse o incluso iniciar una relación) tienen una edad determinada, y creo que eso es especialmente injusto cuando hablamos de mujeres", explica con determinación. "Veo mucho en consulta cómo la necesidad de vincularnos, de sentirnos queridos y de experimentar ilusión no desaparece porque cumplamos años. Lo importante no es la edad, sino que cualquier relación se construya desde la libertad, el respeto, la reciprocidad y el bienestar de las personas implicadas", añade.
A modo de balance, considera que "el verdadero reto de Rosa Benito en esta edición va mucho más allá de superar pruebas físicas o saltar de un helicóptero. Su desafío será enfrentarse a una experiencia que ya forma parte de su historia y descubrir cómo responde ahora ante ella. Puede tener miedo, sentirse vulnerable, echar de menos a su familia o descubrir que algunas cosas ya no las afronta como hace quince años. Y precisamente ahí puede estar lo más interesante desde el punto de vista psicológico: entender que evolucionar no significa dejar de sentir miedo, sino aprender a relacionarnos con él de otra manera".


















