'Supervivientes All Stars 3' está a punto de comenzar. La aventura más bestia de la televisión ya está casi preparada y los concursantes han sido vistos en el aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas nerviosos ante este formato. Una de las que estaba más ilusionada era Almudena Martínez 'Chiqui'. La murciana se dio a conocer en 'Gran Hermano 10' y, tras su comentadísimo paso por el reality, se convirtió en un rostro habitual de Telecinco, llegando a ejercer como colaboradora y reportera del desaparecido 'Sálvame'. Sin embargo, en 2016 -año en el que nació su hija mayor, Alma- Chiqui decidió alejarse del foco mediático para centrarse en su familia (en 2018 tuvo otra niña, Bella), y lo último que supimos de ella fue que se había separado de su marido Borja y que trabajaba en un concesionario de coches.

Almudena se ha mostrado de lo más dicharachera ante las cámaras y entre risas y bromeando con que no se ha preparado en absoluto -"¿tú me ves a mí con cuerpo de deporte? Llevo varios jamones aquí embuchados"- ha dejado claro que "lo importante es estar psicológicamente muy fuerte". Y ella lo está sin duda: "Vengo divina de la muerte, con mis trenzas, mis uñas hechas... Esta vuelta a televisión va a ser arrasadora", decía con mucho entusiasmo la concursante. Aunque pone rumbo a Cayos Cochinos con muchas ganas, Chiqui asegura que va a echar mucho de menos a sus pequeñas.

chiqui en salvame
Jesús Izquierdo / HEARST

Almudena Martínez se separó de su marido, Borja Navarro, después de 10 años juntos. En una entrevista en Telecinco, Chiqui contó lo terrible que fue convivir con él: "He vivido un infierno durante cinco años. Él se tiraba todo el día en el ordenador". La murciana dijo entre lágrimas que había venido para lanzar el mensaje de que en las relaciones no se deben tolerar determinadas cosas, "ni siquiera por los hijos, porque ellos no se merecen eso... La gente no cambia por mucho que te lo digan".