Ha sido una entrevista muy dura tanto para Ana Obregón como para Bertín Osborne. El presentador llegaba a casa de la actriz en Marbella y comenzaban una conversación muy conmovedora pero a la vez terrible. La presentadora narraba los duros meses, días, horas y segundos que vivió con su hijo cuando le detectaron el cáncer. "Él tenía dolores en el estómago. Estuvo tres meses de dolores. Un día me llama mi hijo y me dice: 'Mamá, estoy fatal'. Nos fuimos a la Ruber a hacer pruebas ahora mismo. Llamé a Alessandro. Enseguida vino el padre. Siempre ha estado ahí. Es un pedazo de padre", contaba la actriz.
Ha sido una larga conversación complicada, pero no solo ha servido para que la actriz contase su historia, sino para recordar buenos momentos. La amistad entre Bertín y Ana comenzó con un apasionado 'affair', tal y como el presentador desvelaba mientras preparaban la comida. "Acabas de contar el mayor secreto de la historia", decía la actriz sorprendida. "Estuvimos juntos dos o tres meses. Fueron tan divertidos y caóticos, que un día nos sentamos y dijimos, ‘mira, como pareja somos una catástrofe los dos, mejor que lo dejemos y sigamos siendo amigos, y así ha sido hasta ahora", compartía el presentador.
Entre risas, ambos recordaron cómo fue su viaje a Roma. Una escapada en donde Bertín grababa un disco allí, cuando Ana Obregón se quedó fuera de la habitación y montó un espectáculo hasta conseguir que el presentador le abriese la puerta. "En el hotel todavía se acuerdan, fui hace poco y me preguntaron '¿cómo está la señorita Obregón?'", comentaba el andaluz.













