El actor Sylvester Stallone no ha pasado su mejor fin de semana y es que, su mujer, Jennifer Flavin le ha presentado este viernes los papeles del divorcio apenas unos meses después de haber cumplido 25 años de casados. Así lo han informado los medios estadounidenses, que remarcan que la iniciativa de esta separación parte de la exmodelo de 54 años, que acudió a la corte del Condado de Palm Beach este viernes para registrar la petición para "la disolución del matrimonio".

Mientras que Sylvester Stallone celebraba en sus redes su 25 aniversario, Jennifer guardaba silencio en sus perfiles siendo en 2020 la última fotografía en la que aparecía junto a su marido. Por ello no ha extrañado que el actor norteamericano declarara a TMZ que no se esperaba esta desenlace. "Simplemente fuimos en diferentes direcciones", ha declarado el actor quien añadía que "tengo el mayor respeto por Jennifer. Siempre la amaré. Es una mujer increíble. Es el ser humano más agradable que he conocido".

Según Page Six, Flavin afirma en la petición que Sylvester “se ha involucrado en la disipación, el agotamiento y/o el desperdicio intencional de los bienes conyugales”, y como tal, solicita que "sea compensada y reparada al recibir una distribución desigual de los bienes conyugales a su favor".

La pareja se había casado en 1997 aunque su relación arrancó en 1988 cuando se conocieron en un restaurante de Beberly Hills. Él tenía 42 años, era mundialmente conocido por sus papeles de Rocky Balboa y Rambo, de hecho, acababa de estrenar la película Rambo III, ella había cumplido 20 años y acababa de empezar su carrera como modelo que más tarde continuó también en la gran pantalla de la mano de su ya pareja con Rocky V en 1990.

Fruto de este matrimonio la pareja tuvo 3 hijas, Scarlet, de 20 años, Sistine, de 24, y Sophia, de 25, las cuales protagonizaban la última aparición de su madre en redes sociales el pasado 10 de agosto mostrándose como una familia muy unida: "Estas chicas son mi prioridad, nada más importa. Las 4 juntas por siempre", escribía. Un mensaje que muchos medios han interpretado como un presagio de que algo no iba bien en la familia, en la misma línea que la imagen que Stallone publicaba hace unos días en sus propias redes sociales con una fotografía de su ex mujer, Brigitte Nielsen.