El orden, la organización y conseguir multiplicar espacios pequeños es uno de los grandes retos de la decoración. Para lograrlo, tener creatividad y ganas se convierten en los principales pilares, a los que se suman los secretos infalibles que comparten los expertos. Un buen ejemplo de ello es Begoña Pérez, que se convirtió a través de sus redes sociales en La Ordenatriz, un referente para dar solución a problemas de orden o de limpieza en el hogar. Tiene claro que lo de la organización en la casa es un aprendizaje que no siempre gusta, pero que sí da resultados positivos. "Lo del orden es un proceso, y cuando nos llega ese momento de necesidad, suele venir por una crisis, buena o mala", asegura.

En mi caso, he probado una buena cantidad de métodos para ordenar. Mi búsqueda se basa en que la tarea sea lo más simplificada posible y, por tanto, grata y llevadera. Es decir, que requiera menos esfuerzo y tiempo para que no se convierta en una carga que se va retrasando día tras día. Y todo ello para lograr los resultados que realmente reduzcan el desorden visual en nuestros hogares. También he analizado las recomendaciones de otras expertas como Elena Guerra, una creadora de contenido que en sus redes que lora con sus tips que prevalezca la calma y la armonía por encima del estrés que puede conllevar querer tenerlo todo en orden.

Todos llevamos vidas ajetreadas. De hecho, es por ello por lo que suele acumularse el desorden. Por eso, dedicar unas horas, o incluso una tarde entera, a ordenar no siempre es realista ni especialmente atractivo porque lo vemos como una carga pesada y preferimos dedicar el tiempo a otras cosas más atractivas. Por ello, ideé el método de organización con bolsas de tela y pensé que podría ser una solución muy práctica.

cotton bags and houseplant on wooden table against green background
Olga Yastremska//Getty Images


La idea es sencilla: una forma de deshacerte de lo innecesario poco a poco durante la semana, sin apenas darte cuenta. Además, es una excusa perfecta para darle un nuevo uso a esa pila cada vez mayor de bolsas de tela que vamos acumulando. Y es que, en nuestro objetivo de desechar las bolsas de plástico para ser más respetuosos con el medioambiente, nos hemos pasado a la bolsa de tela reciclables pero hemos ido acumulando sin control. ¡Seguro que no soy la única! Aquí te cuento mi experiencia con este método que parecía demasiado bueno para ser verdad.

El método para organizar con bolsas de tela

Se trata de una especie de método híbrido para deshacerse de lo innecesario al tiempo que organizas. Podemos llamarlo 'Una bolsa al día'. No es necesario dedicarle apenas tiempo y es muy efectivo. Empieza colocando una bolsa de tela en el pomo de la puerta de cada habitación en la que el desorden reine de forma habitual, o en la que consideres necesario. Realmente, no te va a estorbar. La clave es que sea visible. Y se trata de crear una rutina. Cuando veas algo que contribuya al desorden visual o que no tengas tiempo de guardar en ese momento, simplemente mételo en la bolsa. Incluso me parece muy práctico para la ropa sucia, aunque haya otros métodos más específicos como cestos que incluso se pueden guardar en el armario.

the tote bag decluttering method
Getty Images

Márcate un par de días, según lo que te convenga, para revisar el contenido. Y aquí es donde lo conviertes en una especie de juego:

  • ¿Lo que está en la bolsa pertenece a esa habitación o es de otra? Llévalo donde corresponda.
  • ¿Terminó ahí porque realmente ya no lo necesitas? Es hora de desprenderte de ello.

A simple vista puede parecer un sistema demasiado sencillo, pero precisamente por eso funciona. Te permite ordenar en pequeños momentos, casi imperceptibles, con una reorganización final más meditada que te llevará muy poco tiempo. Mientras que el resultado sí es muy efectivo. El desorden visual desaparece desde el primer momento al meter en las bolsas aquellos objetos que estén fuera de lugar.

Cómo implicar a todos los miembros de la familia

Este método solo iba a funcionar si conseguía que todas las personas que viven en la casa colaboraran. Sorprendentemente, fue lo más fácil. Todos estaban encantados de tener un lugar donde guardar rápidamente las cosas que no necesitaban y que les molestaban. Para los pequeños de la casa se convierte, además, en un juego más. Puedes optar por bolsas de dibujos, colores o texturas especiales para que les resulte incluso más atractivo. Y otro tip: si varios niños comparten una habitación, puedes colgar las bolsas en algún perchero que tengan en la habitación o en alguna silla de forma que cada uno tenga su propio espacio.

Qué preocupación te puede ocasionar este sistema

Coloqué una bolsa de tela en la puerta de la cocina, en la de mi habitación y en la sala de estar: las zonas más transitadas de la casa y las que suelen acumular más desorden. Además, son los espacios que ven las visitas, así que mantenerlos ordenados me pareció una prioridad. Me sorprendió lo rápido que se llenaron las bolsas. En un par de días, ya recogían todo el desorden habitual: cartas, recibos, cargadores sueltos, botellas de agua, cepillos para el pelo y restos de embalaje.

refrigerator with magnets and a tote bag hanging nearby
Kitchen clutter tote bag in action

Lo que me preocupaba era que esto fuera solo una forma de procrastinar, pero no lo sentí así. Al centrarse en el desorden visual en lugar de una limpieza profunda, resultó bastante productivo. No va a revolucionar por completo tu espacio de almacenamiento, pero la casa se veía mucho más limpia durante toda la semana. Ni montones de correo, ni objetos esparcidos por todas partes, solo superficies y estantes despejados. Y vaciarlas cada dos o tres días según el tiempo estipulado fue mucho más fácil de lo esperado. Cada bolsa me llevó unos 10 minutos. La mayoría de las cosas solo necesitaban un lugar donde guardarse: en otra habitación o en su sitio. Y, como era de esperar, muchas resultaron ser basura. Recibos viejos, envases vacíos... la idea es que si algo te molestaba al verlo, era porque claramente no lo necesitábamos.

Mi veredicto sobre el método de las bolsas de tela

En general, el método de las bolsas de tela cumplió con lo prometido. Requiere poco esfuerzo, es fácil de seguir y realmente marca la diferencia en el aspecto de tu hogar día a día. Su mayor ventaja es mantener el desorden visual bajo control sin exigirte demasiado tiempo hasta que te metas más de lleno en limpiezas más profundas, organización o cambios de armarios. Además, ayudó a identificar qué valía la pena conservar sin acumular enseres inservibles. El fallo: si no se tiene la disciplina de vaciar las bolsas con regularidad, puede convertirse en un problema añadido. Sin embargo, como una forma sencilla de mantener el orden en el día a día, es uno de los métodos más fáciles de seguir por su escaso esfuerzo.