Planchar ocupa un lugar destacado en la lista de tareas domésticas más odiadas. Así lo reveló una encuesta entre los lectores de Good HouseKeeping, publicación referente en las noticias de hogar, decoración, recetas, dietas y salud, para celebrar sus 100 años en el mercado, reveló lo que ya todos intuíamos. Un dato que se traslada fácilmente a España, donde, según una encuesta sobre hábitos domésticos realizada por Roborock y que publica La Vanguardia, planchar es la tarea del hogar más odiada con un 57% de los votos, seguida de quitar el polvo, con un 26%, de fregar los platos, un 14%, y de sacar la basura, un 12%. Analizándolo por comunidades autónomas, son los asturianos, con un 75%, los que más odian planchar, seguidos de los andaluces, con un 62%. El calor que desprende, estar de pie, la imposibilidad de acabar con algunas arrugas que se resisten, y por qué no el gasto energético, son algunos de los factores que influyen en este odio.
Piensa también que una familia media destina una media de 3 horas semanales al planchado. Si haces cuentas, como te sugiere el blog Montse Plancha, son casi 7 días completos al año. Visto así el odio hacia esta tarea podría ir en aumento.
Pero la clave para hacer frente a todo esto pasa por una plancha bien mantenida, ya que puede hacer que el trabajo sea más rápido, más fácil y más efectivo. Y que la tarea de planchar deje de ser tan odiada o al menos más llevadera. Por ello, es importante una limpieza correcta de la plancha, que algunas marcas recomiendan cada 1 a 4 meses, según la frecuencia de uso. Recurrir a prendas naturales que no necesitan plancha hará que el tiempo invertido en esta tarea también sea menor. El truco de sacudir fuertemente la ropa antes de tenderla es otro detalle que suma. Así como el uso de centros de planchado verticales que apenas requieren tiempo de contacto con la prenda.
Ponemos el foco en el cuidado de la plancha y tratamos de resolverte algunas dudas sobre ello.
4 señales de que tu plancha necesita descalcificación
• ¿Tu plancha expulsa partículas blancas de cal o residuos calcáreos?
• ¿Hay residuos pegajosos en la suela (la base metálica caliente), especialmente procedentes de tejidos sintéticos?
• ¿Tu plancha se arrastra en lugar de deslizarse suavemente?
• ¿Aparecen marcas o manchas misteriosas en tu ropa después de plancharla?
Si respondiste afirmativamente a alguna de las preguntas anteriores, es hora de una limpieza a fondo. Ignorar el problema podría dañar tus prendas o la plancha.
Cómo eliminar la suciedad de la suela
Para eliminar la suciedad de la suela de la plancha y quitar los residuos adheridos a la misma, límpiala en caliente y con cuidado para no quemarte con un paño limpio y húmedo. Lo ideal es un paño de microfibra para obtener mejores resultados.
Si tienes toallitas para la secadora, también puedes usarlas para eliminar la suciedad. Pon la plancha a baja temperatura y frota suavemente la superficie mientras aún esté caliente.
¿Otro truco efectivo? Pon una pequeña cantidad de pasta de dientes blanca en un paño húmedo y frota para eliminar la suciedad incrustada. Pasa después un paño de microfibra limpio para quitar la suciedad que se ha levantado.
Estas y otras soluciones con productos naturales, como las que puedes ver en Cero Residuo, son sencillas y suelen ser efectivas. Así evitas limpiadores abrasivos, ya que pueden dañar el revestimiento protector de la suela. Pero si prefieres una solución ya preparada, puedes encontrar varios en el mercado como este Kit universal para planchas fácil de usar.
Cómo descalcificar la plancha
La mayoría de las planchas de vapor modernas cuentan con una función de autolimpieza o antical. Úsala con regularidad, siguiendo las instrucciones del manual de tu plancha. Si lo que necesitas es una limpieza más profunda, llena el depósito hasta un tercio de su capacidad con una mezcla a partes iguales de vinagre blanco destilado y agua. Enciende la plancha a temperatura media y deja que genere vapor entre 5 ó 10 minutos para que el vinagre disuelva la suciedad acumulada en el interior. Una vez terminado, enjuagua el depósito con agua limpia, vuelve a llenarlo y enciende la plancha de nuevo para eliminar cualquier resto de vinagre o residuos. Deje que se enfríe y, a continuación, limpia la base y las salidas de vapor con una toalla de papel.
Nota: Consulta siempre las instrucciones del fabricante, ya que no todos los modelos están diseñados para usarse con vinagre.
Cómo desatascar las rejillas de ventilación de la plancha
Si las salidas de vapor de la plancha están obstruidas, usa un bastoncillo de algodón humedecido en una solución de agua y vinagre para limpiarlas suavemente. Para evitar la acumulación de residuos, vacía siempre el depósito de agua después de cada uso y deja la tapa abierta para que se seque completamente al aire. Esto evita la formación de cal y bacterias, lo cual resulta especialmente útil si no vas a utilizar la plancha durante un tiempo. Si la acumulación de sarro es más severa, conviene que uses un producto químico como un descalcificador específico.Cómo limpiar los centros de planchado
Las planchas con generador de vapor, más conocidas como centros de planchado, suelen incluir sistemas antical o colectores de cal integrados, lo que facilita el mantenimiento regular. Para obtener los mejores resultados, consulta el manual de usuario y límpiala según las instrucciones del fabricante. Eso sí, de forma habitual, puedes limpiar la suela de estos modelos del mismo modo que una plancha de vapor normal; simplemente evita frotar con fuerza o usar herramientas abrasivas.Cómo mantener limpia la plancha
Para que tu plancha funcione a la perfección, revísala periódicamente para detectar residuos en la suela o signos de obstrucción en los orificios de vapor. No olvides vaciar y dejar secar al aire el depósito de agua después de cada uso para evitar la acumulación de cal y los malos olores. La plancha no es algo que tengas que cambiar cada poco tiempo como un estropajo, algo que los expertos aconsejan reemplazar una vez por semana. Pero sí es algo a lo que tienes que prestar atención después de cada uso.
Y si la plancha se atasca en lugar de deslizarse, es posible que estés usando la temperatura incorrecta para tus tejidos. Aquí te explicamos cómo solucionarlo: clasifica tu ropa según la temperatura de planchado, guiándote por las etiquetas de cuidado. Utiliza el sistema de puntos: un punto = frío (tejidos sintéticos), dos puntos = temperatura media (polialgodón), tres puntos = calor (algodones y linos). Empieza planchando con las telas más frías y ve aumentando la temperatura gradualmente. Así, la plancha tendrá tiempo de calentarse entre prenda y prenda, y evitarás quemar accidentalmente las prendas delicadas.














