No soy muy amante de que me digan lo que tengo que hacer. Tampoco me fío ni de mi sombra; voy un poco por libre. Pero reconozco que cuando algo me interesa, lo investigo todo: ideas de decoración, cambios de casas, muebles, tendencias; lo miro absolutamente todo. Aunque solo sea para tener criterio propio.

Últimamente me ha dado por pensar en mi casa. En cómo darle un aire distinto sin que deje de ser mía. Algo más cálido, más vivido, con ese punto entre lo rural y lo actual que hace que un espacio no parezca recién montado, sino habitado con el tiempo.

Ahí aparece el interiorista Manuel Delgado, uno de los nombres que más suenan cuando se habla de decoración cercana y funcional. Su trabajo ya ha sido protagonista en distintas ocasiones. En Diez Minutos, ha dado algunas declaraciones donde nos hace partícipes de su buen criterio sobre los muebles de Ikea presentes en muchos hogares españoles, de nuevas estéticas para cocinas o de cómo integrar piezas como la estantería BILLY en espacios reales. Su visión es clara, ya que trata de demostrar que la decoración tiene sentido cuando se adapta a la vida cotidiana.

La vuelta a los muebles con historia

En esa idea encaja una de las tendencias que más se ha consolidado en los últimos años: el cottage core. Un estilo que nace de la inspiración en la campiña inglesa y en una forma de vida más lenta que “invita a bajar el ritmo y reconectar con lo esencial”, como explica Delgado. Buscamos esa decoración que esté ligada a lo natural, lo artesanal y lo doméstico.

3d rendering of kitchen island with stools in cottage
alvarez//Getty Images

Nosotros, ignorantes, decimos que lo vintage está de vuelta, que lo viejo es lo nuevo y que la restauración de muebles es el gran salvavidas de hogares. Y sin darnos cuenta, en realidad, estamos desarrollando la idea que persigue Delgado. Para quien decorar con piezas antiguas, “es un equilibrio entre lo romántico y lo funcional”.

Para él, decorar con muebles ya usados, con legado o incluso restaurados no va de llenar la casa de objetos con historia sin criterio, sino de saber integrarlos como piezas actuales. ¡No todo vale! Y, por supuesto, estos muebles no son solo recursos estéticos aislados, sino una forma de dar carácter a los espacios, reforzando esa sensación de hogar vivido que no se consigue con muebles completamente nuevos.

Quizás no te hayas dado cuenta de cómo es el cottage core, pero apuesto a que lo tienes a tu alrededor. Se reconoce fácilmente por la presencia de flores por todas partes, vajillas de cerámica, tejidos naturales como el lino o el algodón y, sobre todo, muebles de “materiales naturales y una paleta suave que evocan la serenidad del campo”, describe el interiorista de Ikea.

dining table
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Más que una tendencia estética, es una forma de reinterpretar el hogar desde lo emocional. Una vuelta a lo sencillo, a lo natural y a lo que transmite calma, donde los objetos no se eligen solo por cómo se ven, sino por lo que aportan al conjunto.

Podemos decir que la visión de Manuel Delgado es una forma de hacer psicología con nuestro hogar, escucharle y entenderle. Buscando lo pausado, lo personal y los detalles campestres. Y es lo que realmente hace que un espacio se sienta propio y único.