El verano es la estación del año que más nos suele gustar, es una fiesta para el alma, porque salimos, viajamos, rompemos la rutina del trabajo, y eso nos hace sentir felices. Pero esta época tan mágica es un auténtico desafío para la piel. El verano la expone a una suma de factores como la radiación ultravioleta, el cloro, la sal, el sudor, los aires acondicionados, y los cambios en la rutina de cuidado son estresantes para la piel, dando como resultado un cutis deshidratado, con manchas, textura irregular y, en algunos casos, brotes de acné o rosácea. Tras el verano, es el momento de apostar por texturas más ricas en ácido hialurónico, glicerina y ceramidas.

primer plano de una mujer observando su cutis
Mindful Media//Getty Images

Antes de llevar a cabo cualquier tratamiento, siempre recomiendo primero un estudio de la piel, como el que ofrezco online en mi consulta, para saber las necesidades específicas de cada persona, pero tras hablaros de los retoques estéticos de Bárbara Rey a sus 75 años, la transformación de María Jesús Ruiz en los últimos años el gran cambio físico que ha dado Montoya tras volver de 'Supervivientes', te recomiendo que vayas siguiendo estos 5 consejos que te doy para recuperar la salud cutánea tras el verano:

Limpieza sin agresión: Olvida de momento el uso de jabones astringentes o muy secantes. La piel viene sensible y necesita un limpiador que retire restos de protector solar acumulado y el sudor, pero es importante que sea uno suave para no arrasar la barrera cutánea.

Hidratación intensiva: Después de tanto sol, la piel está deshidratada, por eso es el momento de apostar por texturas más ricas en ácido hialurónico, glicerina y ceramidas. Los beneficios de estos tres ingredientes están más que demostrados: ayudan a la retención de agua, previenen el envejecimiento prematuro, mejoran la firmeza y la elasticidad del cutis, mejoran la luminosidad y protegen ante agresiones externas.

primer plano de una mujer aplicandose una mascarilla de velo sobre la cara
iiievgeniy//Getty Images

Reparar con antioxidantes: El verano deja más radicales libres en tu piel que en invierno, por eso recomiendo el uso de productos con vitamina C y B, recursos esenciales y antioxidantes para darle a la piel luminosidad. Por eso, si ya tienes sérum y crema de vitamina C, puedes incorporar una bruma como la Mousse Aquae de Cuca Miquel, que tiene como objetivos neutralizar daños, calmar, hidratar en profundidad y aportar luminosidad inmediata a la piel.

Cuca Miquel MOUSSE AQUAE – Tónico Hidratante e Iluminador con vitamina C y B12

MOUSSE AQUAE – Tónico Hidratante e Iluminador con vitamina C y B12
Crédito: Cuca Miquel

Exfoliación eficaz: La piel se engrosa por el sol como mecanismo defensivo, y es por eso que, tras el verano, es importantísimo renovarla. Ahora bien, debes hacerlo con productos eficaces, no agresivos que 'lijen' la piel, sino que se debe exfoliar de manera suave, como con el ácido mandélico, que es un exfoliante químico suave pero muy potente.

Rutina nocturna reparadora: Mientras duermes, la piel se reconstruye. Por eso, recomiendo el uso de cremas con retinol, ácido glicólico o salicílico -según el tipo de piel- y ceramidas en dosis adecuadas para reparar la piel tratando los daños del sol, y minimizando a la vez arrugas, manchas y poros dilatados.

El verano nos regala recuerdos y vivencias inolvidables, pero lo que no se debe olvidar es el daño en la piel. Por eso, te ofrezco un plan de recuperación basado en estos 5 sencillos pasos y, si tienes dudas, consúltame. Recuerda que la constancia y los activos correctos son la clave de una piel sana.