Las amigas de mi madre siempre suelen venir a cenar todos los viernes por la noche. Es su pequeña tradición desde que tengo uso de memoria (creo que incluso desde antes de que naciera). Como llevan viniendo tanto tiempo, podría decirte hasta qué tipo de colonia utiliza cada una. Puede que no vea cuál de las amigas de mi madre ha entrado por la puerta, pero en cuanto huelo las primeras notas de su perfume, ya sé quién es.

Sin embargo, hace dos viernes, por primera vez en años, no pude reconocer el aroma que llevaba una de las amigas de mi madre. Lo había cambiado. Era un olor dulce, distinto a los aromas limpios que estaba acostumbrada a olfatear. Luego, escuché gritos de emoción en la cocina y lo siguiente que sé es que mi madre también se había comprado la misma colonia que su amiga.

Como no sabía ni cuál era el perfume ni por qué mi madre se había comprado de repente el mismo, le pregunté directamente mis dudas. Después de una larga charla de emoción y nostalgia, comprendí por qué lo estaba volviendo a usar. Resulta que mi madre y sus amigas ya habían utilizado este perfume y ahora lo acaban de rescatar.

El perfume más dulce de los años 80

Mi madre y sus amigas han vuelto a utilizar el mítico perfume Caramelo que triunfaba en su juventud en los años 80. La amiga de mi madre lo volvió a encontrar en una tienda y, como se acordaba de lo bien que olía y lo mucho que duraba, no ha parado de echárselo desde entonces. Ahora, se lo ha pegado a las demás del grupo, que también echaban de menos ese característico olor. Ese inconfundible aroma a cereza ha vuelto del pasado para endulzar el ambiente del presente.

Caramelo Cherry Sweetness Eau de Toilette

Cherry Sweetness Eau de Toilette

Características

MarcaCaramelo
Capacidad100 ml
Notas de salidaCereza y mandarina
Notas de corazónJazmín, té verde y flor de azahar
Notas de fondoVainilla, pachulí y café

Caramelo Cherry Sweetness tiene un aroma que es tan mítico como irresistible. La marca gallega que diseñó el perfume en los años 80 ha conservado y mejorado la nota olfativa principal: la cereza. Es la dulzura personificada en un frasco de colonia que vibra al igual que lo hace su protagonista. Su fragancia es un frescor afrutado y jugoso. La cereza y la mandarina aparecen en la primera pulsación para quedarse en el cuerpo, dando una sensación acaramelada permanente. Luego, el jazmín y el azahar, que entran sutilmente, dan un toque de olor a limpio que sigue las tendencias actuales en perfumería.

Lo que más le ha gustado siempre a mi madre es el “equilibrio” -como lo llama ella- entre el aroma a cereza y el resto de las notas. Mi madre dice que si oliese solo a cereza, la fragancia sería demasiado dulce. Un olor acaramelado enseguida cansa. Sin embargo, cuando se junta con la vainilla del final, el aroma pasa a ser más natural. Es como si en vez de oler a cereza artificial, oliera a cereza recién cogida del campo.

La última vez que vinieron a cenar a casa las amigas de mi madre, me senté con ellas y hablamos del secreto del aroma de Caramelo. Además, como muestra de lo sabias que son, me dieron un truco para que el aroma de la fragancia durara todo el día. Lo que hacen ellas es echarse primero una crema hidratante corporal. Una vez que la han dejado asentarse, justo después, echan dos pulsaciones de colonia en las zonas donde han dejado la piel hidratada. Si mantienes la piel completamente nutrida y húmeda, el cuerpo retiene mejor la fragancia, haciendo que dure más tiempo y se perciba con mayor intensidad.

Después de pasar un buen rato con las amigas de mi madre, me llevé una lección de esas que parecen insignificantes, pero que sirven para solventar los pequeños problemas de la vida. Ahora sé cómo hacer que mi colonia dure más y también he aprendido sobre la ilusión de volver a las colonias que siempre has querido.

Headshot of María Cob Jiménez

María Cob Jiménez está especializada en moda, ocio y cultura. Escribe sobre las últimas tendencias, cine, series y libros con una mirada que va más allá de la superficie. Ha estudiado el doble grado de Periodismo y Comunicación Audiovisual en la Universidad Carlos III de Madrid y, es justo por esta formación por la que entiende que cada pieza de moda, película o página no es concebida en vacío, sino que es una forma de entender diferentes identidades y expresiones, además de una oportunidad de evolucionar y conectar con lo que nos mueve.

Como entusiasta del periodismo, María siente la comunicación como algo vivo y en constante cambio. Sus ganas de aprender la han empujado a especializarse en diferentes facetas de su titulación, destacando el curso del Instituto RTVE de Creación de Contenidos de Marca.