Carlota Casiraghi y su look en la boda de su primo Louis Ducruet que nos ha enamorado

En la boda de Louis Ducruet, la royal monegasca con más clase, demostró una vez más una sencilla y nueva lección de estilo.

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Getty Images

Hace apenas un mes que la hija de Carolina de Mónaco, Carlota Casiraghi, se dio el 'sí,quiero' con el cineasta Dimitri Rassam, primero por lo civil vestida de Yves Saint Laurent y luego por la iglesia con un diseño de Giambattista Valli tras el que disfrutó de una celebración con un radiante modelo de Chanel. La primera firma de moda y la última son, sin lugar a dudas, sus firmas predilectas y ahora parece sumarse también la segunda. Porque es indudable que la monegasca siempre está a la última en tendencias y mantiene la esencia de la familia consiguiendo siempre el sobresaliente en elegancia, al igual que hacía su abuela, Grace Kelly.

Su última aparición, de hecho, lo prueba. Fue ayer en la ceremonia religiosa de su primo Louis Ducruet con Marie Chevallier en la catedral de San Nicolás, a la que fueron llegando los invitados acaparando todas las miradas. Pero aunque por el momento no han salido a la luz las imágenes oficiales de la boda, hemos podido comprobar por algún fan de la familia real de Mónaco, algunos de los atuendos de los invitados.

Al terminar la ceremonia, todos los invitados posaron en las escaleras de la catedral y pudimos ver entre ellos a los hermanos Casiraghi con sus respectivas parejas y, por supuesto, a la madre del novio, Estefanía de Mónaco.

En esta fotografía destaca por su sencillez el conjunto que Carlota escogió para la ocasión, pero además, también ha sorprendido por seguir una de las tendencias que probablemente nunca imaginaríamos que la monegasca vestiría para una boda: los lunares.

Enfundada en un mini vestido negro con lunares blanco, cerrado de cuello y de manga larga, ligeramente ajustado en la cintura y más suelto en su parte inferior, Carlota demostró reafirmó que 'menos es más' y lució, brillante, su atuendo. A la espera de las fotos oficiales de la ceremonia, la casa de moda responsable del diseño es un misterio, pero se puede deducir que el vestido puede ser de una de sus dos marcas favoritas, concretamente de la que lució para su boda civil -y en otras muchas ocasiones-, Saint Laurent.

El diseño en concreto sería el modelo de sablé de polka dots, con un lazo a modo de pañuelo en la parte frontal, valorado en 1.890 euros. Lo combinó con unos zapatos blancos de salón con tacón y un clutch a juego. ¿En el pelo? Un sencillo recogido blanco que dejaba a la luz su sencillo y discreto maquillaje al que nos tiene acostumbrados.

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D.R./ SAINT LAURENT

Con este atuendo, Carlota demuestra cuál es el protocolo ideal para una boda de tarde y cómo una elección de vestido de novia no tiene porqué ser una prenda que se quede guardada en el armario. Un vestido como el de Carlota es muy fácil de usar en otras muchas ocasiones y especialmente los lunares, resultan ser la opción perfecta.

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